PROYECTO DE EGRESOS DE AMLO, MÁS POBREZA PARA LOS POBRES

Por Luis Enrique López Carreón

 

Dirigente estatal del Movimiento Antorchista en Colima

 

Parece que la historia se repite. En la segunda quincena del mes de noviembre, la Cámara de Diputados de la LXIV legislatura del Congreso de la Unión, discutirá -aunque hay quienes nunca discuten nada-, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el año 2020, mismo que propone el Presidente Andrés Manuel López Obrador; y en este, como en el del año que termina, no se ve, por ningún lado, que en verdad sean primero los pobres.

 

El año pasado, el día 21 de diciembre, un contingente numeroso de mexicanos pertenecientes al Movimiento Antorchista Nacional, nos apostamos en los alrededores del recinto del Congreso de la Unión; la intención fue lícita y genuina: pedir que en el PPEF 2019, los diputados morenistas, que forman la mayoría del Congreso, consideraran dentro del presupuesto a ejercerse en el año, a miles de obras de infraestructura social propuestas por cientos de miles de mexicanos agrupados en Antorcha. A tres días del plantón, el diputado Mario Delgado, Presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), salió a decir que el día 8 de enero de 2019 daría una respuesta a nuestras obras. A pesar de nuestra constante insistencia la respuesta nunca llegó, las obras sociales nunca se hicieron, y miles de mexicanos nos quedamos, desde entonces, esperando las bondades prometidas por parte del gobierno de la Cuarta Transformación (4T).

 

Hace no mucho, al ser cuestionado en una de sus “mañaneras”, el Presidente afirmó que ahora el pueblo tiene más recursos que antes. “Ahora hay más dinero circulando abajo que antes, y eso lo puedo probar”, así dijo López Obrador, haciendo referencia a la manera en cómo su gobierno -y su Congreso-, acordaron repartir el PEF 2019. Al Presidente se le cuestionó con base en los datos aportados por el INEGI, donde se dice que, el Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior (IMCPMI), es decir, el consumo promedio mensual por mexicano al mes de agosto frente al mes inmediato anterior, disminuyó en un 0.3 por ciento. Y como siempre, el Presidente argumentó su dicho con sus “otros datos”: “[…] en los pueblos antes se sacrificaba una res cada semana, ahora son dos porque hay un poco más de recurso” (EL NOTICIERO, 9/11/2019). Vaya datos los del Presidente; no entiendo entonces, para qué pagamos a tantos especialistas en la Secretaría de Hacienda y en el INEGI, teniendo tantas reses en los ranchos que nos podrían decir mejor -según AMLO-, cómo avanza nuestra economía nacional.

 

Pero dejemos al Presidente y sus reses, y veamos cómo andamos en Colima. Esto es lo que informan los principales medios locales tan sólo en los últimos días: “Reconoce Indira Vizcaíno retraso en el pago de becas”, se dice que el gobierno federal no ha pagado las becas del bimestre septiembre-octubre a cerca de 22 mil estudiantes de bachillerato; “Se agrava crisis en el sector campesino”, afirma la diputada morenista Francis Anel Bueno Sánchez, que la crisis del campo colimense se está agravando debido a la falta de apoyos del gobierno federal; “Creación de empleos no es alentadora”, aquí la Coparmex afirma que las cifras de generación de empleos no son alentadoras, aunque fue una promesa del presidente, dicen que tampoco es alentadora la poca certeza jurídica de los mismos. “En crisis sector restaurantero en Colima”, aquí la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), afirma que las ventas han caído en un 35 por ciento en este año, en comparación con el 2018; afirman que hay crisis a consecuencia de la reducción de las ventas porque la economía esta contraída y hay malas políticas federales. Y finalmente, el Gobernador del Estado afirma que necesita 600 millones de pesos para hacer frente al pago de aguinaldos y prestaciones de fin de año, dice que si no recibe el apoyo del Presidente, la opción será pedir un crédito ante una institución bancaria. Así de tétricas están las cosas por estas tierras. Pero quién sabe, a la mejor las reses del Presidente tengan “otros datos”.

 

Pero esto no es todo, en días pasados la CMIC de Colima se quejó en los medios de que el 17% de las empresas de la construcción del estado están al borde de la quiebra, porque se ha tenido la mayor crisis de los últimos 18 años en el sector de la construcción, debido a la falta de inversión federal. Y esto, digan lo que digan los “otros datos” del Presidente, es totalmente cierto. Los antorchistas propusimos ante la federación una serie de obras para los sectores más pobres del estado, obras encaminadas, sobre todo, al fortalecimiento de la educación de los jóvenes más pobres; contenía nuestro paquete las siguientes obras: 3 millones de pesos para la construcción del TBC No. 10 de Cofradía de Morelos; 900 mil pesos para el EMSAD No.16 de Juluapan; 500 mil pesos para el EMSAD No. 18 de Los Asmoles; 500 mil pesos para el TBC No. 02 de Piscila; 3 millones de pesos para construir la segunda etapa del EMSAD No. 11 de Coalatilla; 900 mil pesos para el EMSAD No. 05 de V. Carranza; 3 millones de pesos para el EMSAD No. 13 de Miramar; 500 mil pesos para el EMSAD No. 17 de Los Cedros; 5 millones de pesos para concluir la construcción de la Casa del Estudiante en la colonia Los Pinos; y 6 millones de pesos para el Complejo Cultural y Deportivo de la colonia La Antorcha. Nada de este recurso se autorizó en el PEF 2019. ¿Por qué la 4T se opone a mejorar la educación de los colimenses más pobres?

 

 

En días pasados el Gobierno del Estado también  salió a quejarse en los medios, denunció que en el PPEF 2020, la 4T propone reducir en un 5.7% las participaciones económicas que por ley corresponden al Estado. ¿Qué podemos esperar entonces los antorchistas, para las obras y servicios de las familias más pobres? Como dije, parece que la historia se repite. Ni modo, iremos nuevamente a plantarnos ante el Congreso de la Unión. ¿Cuántos de los que hoy se quejan irán a plantarse también? Veremos. Pero ya no hay de otra.