EL SUEÑO QUE CON ESFUERZO LOGRÉ HACER REALIDAD: ARTURO BRAVO

Después de tanto trabajo, esfuerzo y perseverancia, el sueño que comenzó desde que era un niño, ahora puedo verlo cristalizado, así lo dijo Arturo Bravo Salazar, tras  haber develado su camioneta Bronco restaurada, durante la exposición organizada por la asociación de autos Clásicos de Colima AC.

 

Arturo Bravo  señaló que esta meta inició desde que era niño, cuando veía esas camionetas y le gustaban mucho, incluso “cuando veía una me imaginaba que podíamos ir a pescar o a acampar en ella”.

 

Manifestó que a lo largo de sus 32 años de vida, cada vez que le tocaba ver alguna, pensaba en que algún día tendría una y la restauraría para que estuviera impecable, aunque sabía que esta era una meta que no podría cumplir a corto plazo.

 

Explicó que este proyecto comenzó a cristalizarse cuando un amigo suyo lo comenzó a animar para que comparara una moto, así que solicitó un crédito con la idea de comprarla, pero días antes de que me dieran el dinero del préstamo, vio en Facebook que vendían una Bronco modelo 84 y fue entonces que se cambiaron los planes, dejando la adquisición de la moto para después.

 

Comentó que en ese momento comenzó a buscar la camioneta correcta, ya que es difícil de encontrar porque quería una Bronco II que fuera estándar, pero no tenía que ser cualquiera, la candidata perfecta debía de cumplir los siguientes requisitos:

 

Tenía que ser full inyección, y ese modelo solo salió en los años 87, y 88; tenía que tener el 4x4 electrónico en vez de mecánico; tenía que tener la línea del 84 al 88; Es por ello que fue tan difícil de encontrar ya que hay pocas broncos y muchas menos con esas características.

 

Debido a que la elegida debía tener estas cualidades, tuvo que trasladarse a Guadalajara para buscarla en el estado vecino teniendo éxito. 

 

“Parte de este proyecto fue pasar por muchos talleres de mecánica, eléctricos, vidrios, yonkees, refaccionarias, sonido, alarmas, restauradores de interiores, tapicería, mofles, computadoras, laminado, pintura, etc.”, expuso. 

 

Señaló que para poder adquirir todas las piezas que necesitaba, fue necesario aprender a comprar en línea, en las páginas de Mercado Libre, Amazon y Ebay.

Destacó que se trató de un proyecto nada fácil, al cual se le tuvo que dedicar mucho trabajo, que le dejo cortadas, cicatrices, dolores de espalda, pies, manos y brazos, mientras le hacía los arreglos a las piezas dañadas.

 

“Le invertí mucho tiempo y trabajo de investigación para conseguir las piezas originales. Me gasté el préstamo que solicite, más el aguinaldo de 2 años y vendí mi auto para completar”, refirió.

 

Arturo Bravo Salazar dijo que esta fue una experiencia de vida, ya que durante el proceso, tuvo muchos días de felicidad y emoción, otros de decepción y frustración; Pero de eso se trata la vida de tener altas y bajas, días bellos y días sombríos. 

 

El expositor agradeció a su novia el ser parte de este proyecto; a sus padres por haberle inculcado valores como la perseverancia, la honradez, la lealtad y el trabajo duro; a su gran amigo Ricardo, quien fuera su compañero de excursiones de Yonkes, refaccionarias y talleres.

 

Finalmente agradeció a Pibe, por haberle dado la oportunidad de develar la camioneta en este gran evento de la asociación de autos Clásicos de Colima AC.