CUESTA 2 MIL 500 PESOS CAMBIO DE IDENTIDAD DE GÉNERO EN COLIMA

+ En febrero de 20019, se aprobó una reforma al artículo 35 del Código Civil del Estado, para que los oficiales del Registro Civil autoricen el levantamiento de una nueva acta de nacimiento para el reconocimiento de identidad de género.

 

 

Ana Sofía Moreno Núñez, ingeniera en Mecatrónica y  originaria del municipio de Colima, es una mujer trans de 33 años, que realizó el trámite de Cambio de Identidad de Género, de masculino a femenino, en el municipio de Colima, donde le entregaron su nueva documentación para comenzar una nueva vida acorde a su apariencia física.

 

Señaló que todo el trámite cuesta aproximadamente 2 mil 500 pesos, “y es muy rápido si presentas todos los documentos y traes todo en regla, si no, se vuelve muy lento”.

Mencionó que es importante que las personas que vayan a realizar el cambio de identidad de género estén informadas y acudan de manera libre y voluntaria, a manifestar su interés de cambiar su nombre y su sexo, que son las dos acciones que implica el cambio de identidad de género.

 

“Yo llevé todos mis papeles y el nombre con el que ahora me identifico, y todo salió bien”.

Como parte del proceso, comentó que se tiene que solicitar también un resguardo de la primera acta de nacimiento, lo cual puede tardar entre 3 y 4 días.

 

“Después haber solicitado el resguardo de mi primer acta, pagué y me llegó un oficio a los 4 días, donde se me informa que mi acta quedó bajo resguardo”, dijo.

 

Explicó que este documento hay que llevarlo a la Dirección de Registro Civil del Gobierno del Estado, para confirmar que el proceso ya se realizó correctamente, y con esto dar por concluido el trámite.

 

Indicó que una vez que ya se tiene la nueva acta de nacimiento, se debe sacar la CURP actualizada y posteriormente ir al INE para obtener una identificación con los datos recientes.

 

“En el INE lo que hacen es una actualización de datos: cambio de género, nombre completo, entre otros”.

 

Asimismo, señaló que para las personas que cuentan con certificados escolares, como el de la primaria, secundaria, bachillerato y la titulación, también deben acudir a la Secretaría de Educación Pública a solicitar la actualización de datos.

 

 Consideró que el trámite sigue siendo burocrático, “es algo engorroso, debido a que la persona que lo solicita tiene que ser el intermediario entre las dependencias municipales y estatales, porque al parecer no tienen una comunicación directa, por lo que no puedes realizar el cambio de género en un solo lugar”. 

 

Sofía recordó que ella se animó a dar este paso, gracias a que el Congreso del Estado aprobó por unanimidad, en febrero de 20019, una reforma al artículo 35 del Código Civil del Estado, para que los oficiales del Registro Civil autoricen el levantamiento de una nueva acta de nacimiento para el reconocimiento de identidad de género.

 

Con las adiciones de los artículos 135 Bis, 135 Ter y 135 Quáter se especifica el proceso por el cual los oficiales del Registro Civil deben de levantar la nueva acta y se establecen los requisitos a presentar, como son: copia certificada del acta de nacimiento; original y copia fotostática de su identificación oficial y comprobante de domicilio. Además de tener la nacionalidad mexicana y 18 años de edad.

 

Respecto a su condición de mujer trans, comentó que “afortunadamente no he sido discriminada en el área donde me desempeño, a pesar de que en las ingenierías siempre hay más hombres que mujeres, me han aceptado bien, no han sido groseros conmigo”.

“En Colima, la discriminación todavía existe, pero no hemos sido agredidas por nadie y nos han tratado con respeto”, indicó.

 

Sofía también dijo que es lesbiana, ya que se siente atraída por mujeres, por lo que la mayoría de sus parejas han sido féminas, y su pareja actual es una mujer trans como ella.

En lo familiar, apuntó que su proceso de cambio de identidad, ha sido complejo pero no difícil, ya que “a veces, mis hermanos o mi mamá todavía me hablan por mi nombre anterior, pero esto se está dando poco a poco, y afortunadamente tengo el apoyo de mi familia y de mi pareja, lo que valoro mucho, porque la mayoría de nosotras no tenemos esa suerte, hay mujeres trans que son echadas de sus casas y tienen que vivir en la calle, o caen en la prostitución”.

 

Asimismo, señaló que la expectativa de vida de una mujer trans es muy poca, “generalmente es de entre 35 y 38 años de edad, la cual es muy baja”, esto debido a la pésima calidad de vida que pueden llevar, “muchas no tienen las oportunidades para salir adelante y terminan en las drogas, o solas y nadie las puede atender cuando se enferman y tampoco tienen acceso a los servicios de salud”.

 

 

Finalmente,  hizo un llamado a la sociedad en general para que haya respeto e inclusión  hacia la comunidad de la diversidad sexual, “somos personas como todos, no somos extraños y tenemos los mismos derechos”.