CENDIS con modelo educativo encaminado a generar PAZ social

Con treinta y tres mil homicidios, el 2018 fue el año más violento del que se tenga registro en la historia contemporánea, así lo dio a conocer Evangelina Bustamente Morales, Directora General del Instituto de Educación Inicial del Estado de Colima e Integrante de la Comisión Nacional y Estatal del Partido del Trabajo, esto durante su intervención como ponente en el 1er Foro Mujeres por la Paz Construyendo Ciudadanía, Organizado por Mujeres Generadoras del Cambio A.C. 

Quien señaló que no sólo hubo violencia en las calles, sino también en los hogares que. En los últimos tres años la violencia intrafamiliar se incrementó en 32%, situación preocupante, ya que todos los problemas de violencia son generados al interior de los hogares.

Destacó que México ocupa el lugar 142 de 164 en el Índice de Paz Global 2017, mientras somos el lugar 59 de 163 países en el Índice de Paz Positiva. Estas cifras nos indican que nuestro país cuenta con mucho potencial para construir paz. 

Explicó que la violencia es definida, como el uso deliberado del poder o de la fuerza física, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona, un grupo o comunidad que cause o pueda causar de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones.

Expuso que la Ley incluye como tipos de violencia a la de género, la juvenil, la delictiva, la institucional y la social, por mencionar algunas. Por lo tanto, no se debe hablar de la violencia, sino de las violencias, en plural, mientras que la Paz debe ser entendida en todas sus aristas, esto incluye comprenderla como un derecho fundamental.

“La paz se alcanza y se mantiene de acuerdo con los tiempos y las circunstancias, la paz no es un objetivo fijo, sino que es aquellas condiciones sociales y políticas a través de los cuales ciertos objetivos se pueden alcanzar y resolver las diferencias sin dañar a otras personas o al ambiente” abundó.

Indicó que es el Estado quien está obligado a garantizarlo, para ello, debe desarrollar los mecanismos necesarios para garantizar la solución no violenta de los conflictos de toda índole que se presenten en nuestro país, promoviendo la cooperación, el fortalecimiento del sentido de comunidad y la reducción del uso de la fuerza pública.

“Uno de los mecanismos que debe utilizar el Estado mexicano para pacificar al país es la construcción de una cultura de paz a través de la educación. En donde se promuevan y garanticen los derechos humanos, las libertades, el bienestar y, sobre todo, se construya un sentido de comunidad. Es decir, que entre la ciudadanía exista un pleno respeto por el simple hecho de ser personas” puntualizó.

Aseguró que la educación es el principal medio a través del cual se transmite y se construye la cultura y se promueven los valores a los que aspiramos como sociedad. Por lo tanto, la cultura de la paz sólo puede construirse si quienes imparten la educación están activamente fomentándola.

Para alcanzar ese estado de serenidad, felicidad, calma, ausencia de conflictos  en educandos, familias y colaboradores  se trabaja en las instituciones infantiles que conforman el modelo educativo de los centros de desarrollo infantil   “Tierra y Libertad”   

Abundó que desde sus inicios, los CENDIS trabajan en la construcción y aplicación de una misión con valores que permitan la formación integral de las niñas y los niños, la capitación de colaboradores y familia, por una convivencia sana, pacifica, de respeto, que contribuya a la felicidad  de todos y todas. 

Destacó que desde el principio, se les declara como un modelo educativo generador de paz.

“Educar a los niños y niñas para que valoren la paz es sentar las bases para que aprendan a esforzarse por resolver cualquier diferencia con los demás por medio del diálogo y la comprensión, y eviten las hostilidades y la violencia reconociendo que vivir en paz es el estado idóneo para la vida personal y social” agregó.

“Alcanzar la Paz es lograr que todos sientan sentimiento de bienestar, porque son felices, se sienten bien ellos mismos, tranquilos, seguros y relajados a nivel interno, porque son atendidos con respeto, con amor”, finalizó.