RINDEN HOMENAJE PÓSTUMO AL QUÍMICO ALFONSO ROLÓN CASTILLO

Con gran cariño, personal de salud de salud, familiares y amigos se reunieron en las instalaciones del Hospital General de Tecomán para rendir homenaje al jefe del Laboratorio del Hospital General de Tecomán, Alfonso Rolón Castillo, quien perdiera la batalla contra el COVID-19.

 

En el acto solemne, con la voz entrecortada y lágrimas en los ojos, la  secretaria de Salud, Leticia Guadalupe Delgado Carrillo, se dirigió a los familiares diciéndoles que no hay palabras que conforten, sin embargo deben estar orgullosos del hombre que era.

Manifestó que Colima está en un momento en donde no se debe bajar la guardia, por el contrario, la ciudadanía debe seguir cuidándose y tomar en serio las medidas preventivas, además de seguir trabajando unidos para poder salir adelante.

 

Indicó que esta enfermedad ha arrebatado la vida de muchas personas  “y no queremos que siga arrebatando vidas a los compañeros”.

 

“Gracias Alfonso por tu labor y el legado que dejas aquí en el hospital, nuestro reconocimiento hasta donde estas y te pedimos que nos sigas dando fortaleza para salir delante de todo esto”, concluyó.

 

En su intervención, su hija Yadira del Carmen Rolón Jiménez, mencionó su trayectoria, destacando su faceta como padre ejemplar, excelente esposo, excelente hijo, buen hermano y gran amigo.

 

“Un hombre de bien, maestro de vida, gran amigo y compañero, gran padre, excelente esposo y el mejor de los abuelos quien dejó sembrada una semillita en cada uno de los que integramos a esta familia. Siempre dio lo mejor de sí y ayudó a quienes más lo necesitan”, expresó.

 

Ponchito como de cariño le decían en el Hospital, compartió inolvidables momentos destacando por su buen humor, alto sentido de la responsabilidad, respeto y compromiso institucional.

 

Por más de 25 años dedicó su vida al hospital, reforzando la empatía de sus compañeros, inculcando siempre el valor de la responsabilidad.

 

Al acto también asistieron su esposa Nora Jiménez Cruz, su madre, compañeros y amigos quienes soltaron globos blancos al cielo como una muestra del gran cariño que todos le tenían.