LA PANDEMIA POR EL COVID 19 TAMBIÉN AFECTA EL SUEÑO: SICÓLOGA

+ Explicó que nuestro reloj biológico se ha alterado con los cambios en los horarios de las actividades, por lo que consideró necesario “reajustarlo” siendo más disciplinados en el sentido de acostarnos y levantarnos, y tratar de continuar con nuestras tareas como lo hacíamos antes de la contingencia.

 

La sicóloga Silvia Montoya aseguró que es normal que en medio de la contingencia sanitaria a causa de la pandemia por el Covid 19, tengamos afectaciones en el sueño, debido a que hay desajustes continuos de horarios, entre otros elementos.

 

“En este momento gran parte de la población está sufriendo afectaciones en el sueño debido al desajuste de los horarios que han tenido en sus rutinas; la mayoría de las personas se están durmiendo muy tarde y despertando tarde, y durante el día hay cansancio por la falta de sueño”, señaló.

 

Explicó que nuestro reloj biológico se ha alterado con los cambios en el horario de actividades, por lo que consideró necesario “reajustarlo” siendo más disciplinados en el sentido de acostarnos y levantarnos, y tratar de continuar con nuestras tareas como lo hacíamos antes de la contingencia.

 

Por ejemplo, comentó que las clases están suspendidas, por lo tanto pareciera que no hay que “madrugar” y esto nos lleva a desvelarnos y despertar más tarde.

 

Sin embargo, si aprovecháramos las horas del día para realizar otro tipo de labores en el mismo horario de clases, nuestro cerebro va relacionarlo y podremos retomar la rutina.

 

“Tenemos que darnos cuenta de lo que está pasando en nosotros ante esta situación ya que tenemos que normalizarnos ante lo que estamos enfrentando, muchos estamos atendiendo clases en línea, reuniones a distancia a través de diversos medios, entre otras actividades, y es que es de vital importancia mantener nuestro estado emocional en calma”, manifestó.

 

Sobre el horario de los niños y adolescentes, indicó que aunque no tengan tareas fuera de casa, es necesario imponerles labores en casa para que retomen sus hábitos de descanso de forma adecuada.

 

“Ahora que están todo el día en casa debemos ponerlos a realizar actividades que demande actividad mental y física, porque al no tener una rutina establecida, a nivel cerebral, esta situación los vuelve más inquietos, más irritables y necesitan estar ocupados para distraerse”, apuntó

 

Señaló que las siestas durante el día no son un factor determinante para que una persona no pueda conciliar el sueño en la noche, “si sabemos hacerlas”, ya que es una manera de restaurar el organismo durante la jornada, “lo que se recomienda es hacer siestas de 20 a 40 minutos máximo”.

 

Por lo anterior, sugirió que es necesario tener disciplina para recuperar nuestro horario biológico y “recuperar la noche”, a pesar de que la situación sea compleja.

 

“Un cuerpo que no está relajado y una mente que está con mayor actividad cerebral, sin guardar reposo, hace que estemos más alterados”, señaló.

 

Ante la dificultad para retomar el horario de sueño durante la noche, la especialista recomendó practicar la lectura o la meditación con la finalidad de tener un descanso reparador.

 

“Podemos agarrar un libro que nos guste o uno aburrido y no importa porque el hábito de la lectura es muy bueno para antes de dormir, en vez de quedarnos viendo la tele que en realidad pudiera hasta quitarnos el sueño; la meditación también es recomendable, es decir, entrar en un estado de relajamiento con nosotros mismo, en YouTube hay un sinfín de frecuencias para la calma, el estrés, la memoria que podemos escuchar con audífonos ya sea acostados o sentados”, dijo.

 

Asimismo, agregó que el irnos a la cama con el estómago sobrecargado o después de haber consumido bebidas estimulantes como café o alcohol, es contraproducente, por lo que recomendó llevar una dieta sana y evitar cenar pesado para que nuestro organismo trabaje de la mejor forma, “si tomábamos café, podemos cambiarlo por un té de manzanilla, y podemos agregar lechuga en nuestros alimentos, la cual tiene propiedades relajantes”.

 

También apuntó que es importante saber qué tipo de información estamos consumiendo durante el día, ya que si una persona está pensando o hablando todo el tiempo sobre el nuevo coronavirus, la crisis económica, la enfermedad, la situación en la que se encuentran otros países, puede alterarse con mayor facilidad.

 

Por lo anterior, aclaró que “una cosa es estar informado y saber qué hacer para evitar riesgos, y otra pensar todo el tiempo en el caos, porque nuestro cerebro está diseñado para la supervivencia, por lo tanto si estoy pensando en una situación difícil, el cerebro en su mecanismo nos va pedir que no durmamos para resolver el problema, para evitar el peligro, porque así funciona y es su naturaleza”.

 

Finalmente, hizo un llamado para que retomemos rutinas más sanas y positivas, y así nutramos nuestro cuerpo y mente con información positiva y alimentos saludables.

 

“seamos más positivos, más empáticos con los demás; hay que dedicarnos a ser productivos y ayudar a los que lo necesitan, hay que dedicarnos tiempo a nosotros mismos y no contribuir al caos colectivo”, concluyó.