LA JUSTICIA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

*La modernización y digitalización las principales herramientas.

 

La Organización de los Estados Americanos OEA llevó a cabo el Foro La Justicia en Tiempos de Pandemia en donde participaron los presidentes de las Suprema Corte de Justicia de Uruguay, Colombia y México.

 

En su intervención, la Dra. Bernadette Minvielle, Presidenta de la Suprema Corte de Justicia de Uruguay, manifestó que a partir del pasado lunes 16 de marzo, se inició con una nueva forma de trabajar la justicia en su país debido a la presencia del COVID-19.

 

Explicó que se estableció un sistema de guardia tanto para jueces, como para funcionarios con la finalidad de que pudieran intervenir en todo lo urgente, es decir, que requiere la actuación inmediata de un juez para la protección del derecho. 

 

“Fuimos andando en materia de amparos, en materia de medidas cautelares y en esta etapa primera de la emergencia, encontramos que el poder judicial no se limitó a su actividad jurisdiccional, sino que se prorrogaron medidas cautelares en beneficio de mujeres, niñas, niños y adolescentes que habían sido vulnerables en sus derechos durante la emergencia sanitaria.

 

Indicó que también se hizo un acuerdo con el Organismo de Previsión Social para los casos de los padres que se quedaron sin empleo y que eran proveedores de pensiones alimenticias para niños y niñas.

 

“Son sectores que estaban invisibilizados o que vivían al día y que de repente se vieron coartados en sus derechos. Tenemos 200 mil personas en desempleo por el cierre de fábricas o comercios y la mayoría de esas personas eran proveedores de pensiones alimenticias para sus hijos y que si dejaban de proveer cómo iban a alimentarse por eso se permitió que toda persona que estuviera en esta situación de derecho alimenticio que se presentara ante el juzgado para que este avisara al Órgano de Previsión Social”, detalló.

 

Asimismo dijo que esta pandemia despegó la modernización y digitalización de la justicia, al obligarles a utilizar las cámaras para poder realizar audiencias y seguir con los procesos habiendo una comunicación directa de forma virtual entre el defensor, el acusado y todos los inmiscuidos en la jurisprudencia. 

Refirió que en materia civil no se contaba con los insumos tecnológicos para este tema. 

 

Por su parte, el Dr. Jorge Quiroz Alemán, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Colombia, sostuvo que la emergencia sanitaria representó un suceso dramático, inesperado y retador, develando en su caso algunas deficiencias en los diferentes sistemas, incluyendo el de justicia.

 

Comentó que las autoridades colombianas han previsto que el servicio de impartición de justicia por su naturaleza debe ser continuo, permanente y al alcance de los ciudadanos.

 

Puntualizó que la emergencia sanitaria los obligó a detenerse, sin embargo lo cierto es que los conflictos jurídicos y las necesidades de la gente no se han interrumpido, por el contrario, la oferta de Justicia no es algo que se pueda suspender deliberada mente si reconocer los costos sociales que ello acarrea.

Indicó que se adoptó como principio rector el garantizar la justicia, protegiendo siempre a la población de la enfermedad, tanto a los trabajadores, como a los usuarios.

 

Señaló que en Colombia fue desarrollado un marco normativo para enfrentar la pandemia y así lograr una conciliación entre la continuidad del servicio de justicia y la protección de los trabajadores.

 

Destacó que hasta el día de hoy se mantiene el contrato de aislamiento preventivo obligatorio, por ello se decretó la suspensión de todos los términos judiciales, a excepción de asuntos vitales como el trámite de acciones de tutela, los amparos inmediatos al derecho de la libertad de los ciudadanos, así como otras medidas de carácter penal relacionadas con personas privadas de su libertad.

 

Agregó que se decretó la suspensión de término de caducidad y preinscripción de las acciones, puntualizando que para ello se puso en marcha el sistema de trabajo en casa lo que ha permitido cumplir con el aislamiento obligatorio y con ello combatir las medidas de contagio, pero sin descuidar sus obligaciones a través de la tecnología.

 

Asimismo el  Dr. Guillermo Silva Gundelach, Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Chile, comentó que ningún Poder Judicial estaba preparado para operar durante la pandemia que está enfrentando el mundo.

 

Refirió que sus efectos se pueden detectar en el desarrollo de los procesos judiciales como en el resguardo del acceso de la justicia de las personas, como en la protección de los usuarios y funcionarios judiciales frente a la posibilidades de contagio.

 

Subrayó que el poder judicial ha logrado responder a este desafío no solo con las medidas adoptadas con la pandemia, sino gracias al proceso de modernización digital que desde hace algunos años ha venido operando.

 

Destacó que la implementación de herramientas digitales ayudó a que la institución se encontrara prácticamente preparada para continuar con el servicio judicial de manera regular.

 

“La capacidad tecnológica ha permitido la continuidad del servicio judicial de una forma adecuada. La institución ha avanzado hacia la digitalización desarrollando diversas plataformas para potenciar no solo la gestión interna de los tribunales, sino también la interacción”, sostuvo.

 

Finalmente reiteró que durante el periodo de contingencia sanitaria, el Poder Judicial en Chile ha adoptado una serie de medidas para regular  la labor judicial en tiempo de pandemia, asegurando el efectivo acceso a la justicia a los usuarios de los tribunales y a resguardar la salud de los funcionarios durante la crisis sanitaria.

 

Finalmente, el Dr. Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de México, explicó que a partir del mes de abril, la Suprema Corte de Justicia comenzó a sesionar a través de videoconferencias.

 

Destacó que  una de las peculiaridades que ya se venían trabajando con antelación es la deliberación de la Corte de manera pública mediante transmisiones en directos por páginas, redes y canales del Poder Judicial.

De la misma forma comenzaron a sesionar los 270 tribunales colegiados de circuito que integran el Poder Judicial Federal, asimismo las audiencias del sistema penal acusatorio se empezaron a desarrollar.

 

Abundó que esto permitió que la justicia no se parara y evitar la posibilidad de un rezago y al mismo tiempo se fue abriendo cada vez más las cuestiones presenciales. 

 

“Se atendió prácticamente toda la materia penal, los temas de concursos mercantiles, los amparos en materia familiar por el incremento de violencia intrafamiliar, contra las mujeres, niñas y niños que dejó el confinamiento voluntario que trajo la pandemia”, asumió.

 

Puntualizó que el paso definitivo fue en el pasado mes de junio, donde se comenzó a implementar un proyecto que ya se venía trabajando desde el año pasado para lanzar un nuevo modelo: la Justicia Digital o en Línea.

 

“Fue complicado porque aquí se reciben más de un millón de asuntos al año, por lo que no es fácil tener las plataformas que sustenten esta capacidad, sin embargo se ha iniciado de manera muy exitosa”, apuntaló.

 

“Hoy en México, cualquier persona a través de un dispositivo móvil o teléfono celular puede presentar demandas, presentar recursos, notificarse de actuaciones judiciales, revisar expediente e incluso comparecer  en una audiencia” explicó.

Subrayando que hoy en día, el 100 por ciento de los asuntos pueden tramitarse mediante la vía digital.

 

“Hay agendas pendientes como el tratar que esta justicia en línea llegue a todas las personas del país, habrá que buscar la forma de hacerlo, de llegar a los grupos vulnerables a través de un esfuerzo tecnológico, pero también mediante el sistema de defensores públicos que dependen del Poder Judicial Federal”, concluyó.