FUERZAS ARMADAS VIENEN A REFORZAR LA SEGURIDAD PÚBLICA, NO PRETENDEN TOMAR EL PODER: JUAN IBARROLA

+ Son los militares quienes han apoyado y protegido a la población asumiendo labores de protección civil cuando ha habido eventualidades como desastres naturales. Las fuerzas armadas no compiten o entran en conflicto con ninguna institución del país, mucho menos amenazan a la sociedad o al desarrollo de México, porque las fuerzas armadas no pretenden el poder, pretenden utilizar todo el poder que el estado les confiere para servir, proteger y defender a los mexicanos, así lo aseguró El especialista en Fuerzas Armadas, Juan Ibarrola.

 

El especialista en Fuerzas Armadas, Juan Ibarrola, aseguró que el decreto para mantener al ejército en las calles y realice tareas de seguridad pública, “nos da una certidumbre jurídica de protección para los ciudadanos”.

 

Mencionó que “desafortunadamente se cree que la militarización es un absurdo del poder y violación de derechos humanos, ya que el decreto no explica si las Fuerzas Armadas se van a someter a la Guardia Nacional o viceversa. Aunque constitucionalmente sí están subordinados al presidente Andrés Manuel López Obrador“.

 

Sin embargo, indicó que en México, nunca ha existido la militarización, “o por lo menos, no una similar a la de los sirios o troyanos, y refirió que en América Latina, de 1960 a 1980 se tuvo la amenaza por la posible toma del poder por parte de los militares, pero “eso fue hace más de 40 años, y en centro y sud-américa”.

 

Consideró que en México urge que se atienda el tema de la seguridad nacional, “pues varias instituciones ya se dieron cuenta del círculo vicioso en el que se transfiere la responsabilidad a las Fuerzas Armadas”.

 

Por lo anterior, insistió en la necesidad de revalorizar la militarización, es decir, “sí por militarización debemos entender que ésta, ha llevado a las fuerzas armadas a ser la institución de mayor nivel de confianza, entonces, démosle un punto a favor. Y sí lo que debemos entender como “militarización”, es que han sido la única institución del país en tener la capacidad de recuperar los espacios que la delincuencia le ha ganado a los gobiernos civiles, entonces, démosle otro punto”.

 

De igual forma, destacó que durante los últimos 20 años que han estado coadyuvando a los gobiernos en tareas de seguridad pública, “nunca han obedecido ninguna orden de parte de su Comandante Supremo, que esté fuera de la ley, entonces se han ganado otros muchos puntos más”.

 

Pero si se desvirtúa el concepto de militarización, continuó,  “y la relacionamos con violación de derechos humanos o bien con eliminación de garantías individuales o declaratorias de estado de excepción, o quizá con generación excesiva de violencia en el país; los soldados de tierra, mar y aire, se han encargado de demostrar que todo lo anterior, quien lo provoca, infunde y aprovecha, son los grupos criminales”.

 

Asimismo, afirmó que cuando algún elemento de las Fuerzas Armadas ha cometido abusos, los propios militares asumen la responsabilidad y los han castigado. “También, cuando las autoridades civiles han pedido que se les entregue un militar por ser presunto culpable, han sido los militares quienes lo han entregado”.

 

Además, enfatizó que son los militares quienes han apoyado y protegido a la población asumiendo labores de protección civil cuando ha habido eventualidades como desastres naturales, pero nadie les reconoce su labor.

“Llama la atención que cuando se trata de apoyar y proteger a la población en otros sentidos, nadie ve la protección civil como una instancia militarizada, o como otro ejemplo, las 118 instalaciones hospitalarias que el ejército ha habilitado en tiempo record para atender a pacientes con Covid. O la repartición de casi 600 mil despensas o la transportación de 1,244 toneladas de insumos médicos. Qué decir de la repatriación de 2,250 mexicanos o la contratación por parte de SEDENA  de 4,451 profesionales de la salud, entre otras”.

 

Y de lo anterior, “nadie dice o asegura que, la salud pública está militarizada, o bien el desarrollo social, o la logística del sector salud”.

 

Entonces, insistió en que “las fuerzas armadas no compiten o entran en conflicto con ninguna institución del país, mucho menos amenazan a la sociedad o al desarrollo de México, porque las fuerzas armadas no pretenden el poder, pretenden utilizar todo el poder que el estado les confiere para servir, proteger y defender a los mexicanos”.

 

Finalmente, sentenció que “los militares, todos, son profesionales al servicio de México”.