MUJERES SEGUIREMOS EN LA LUCHA PARA ACABAR CON LA DESIGUALDAD: MELY ROMERO

*Aseguró que los acontecimientos del mes de marzo serán un parteaguas para seguir avanzando.


En acatamiento a las medidas de prevención del COVID-19, el ONMPRI Colima, representado por su delegada María Rubio Bayón,  llevó a cabo la conferencia en línea “Logros alcanzados y una visión hacía el futuro” impartida por Mely Romero Celis, Coordinadora Nacional de Ramas de Producción y Uniones de la Economía Rural de la CNC.


Rubio Bayón señaló que este acto fue programado dentro del marco del Día Internacional de la Mujer, la cual fue transmitida por diferentes medios digitales con el propósito de seguir contribuyendo a la formación política de las mujeres.


La ex senadora de la República inició su intervención destacando que ha sido tan poderosa la lucha para acabar con la injustificada desigualdad, que el feminismo se ha convertido en un movimiento social y político que denuncia la explotación violencia y discriminación que viven las mujeres,  y ha logrado evidenciar la invisibilidad y ausencia de las mujeres en el ámbito público y todo lo que eso conlleva.


Refirió que la marcha masiva del pasado 8 de marzo y la ausencia de las mujeres en la vida cotidiana el 9 de marzo, sin duda alguna serán un parteaguas para seguir avanzando en esta gran lucha para acabar con la desigualdad.

“Feminicidios, violencia, discriminación, opresión hacia las mujeres a lo largo de tantos años por eso el mensaje fue “ya no lo vamos a tolerar” y se debe entender esto en la justa dimensión”, expresó.


Destacó que esta ha sido una lucha difícil a lo largo de varios siglos en la que miles de mujeres del mundo han dado su vida, han sido encarceladas, despedidas, torturadas, exhibidas, solo por atreverse a exigir ser reconocidas como ciudadanas, por revelarse ante la discriminación de ser mujeres de color y por cuestionar condiciones inhumanas que como obreras tenían.


La priísta definió al feminismo como la conceptualización del hombre y la mujer como iguales, manifestando que no se trata de imponer una supremacía femenina, ni promover el odio hacia los hombres.


“Quienes somos feministas buscamos el reconocimiento y goce de nuestros derechos cómo iguales”.


Argumentó que tan solo en nuestro país, a la fecha, 10 mujeres son asesinadas diariamente y no es porque estén metidas en cosas sucias, ni por la ropa que llevan puesta, esto es tan solo por el hecho de ser mujer.


Romero Celis indicó que la lucha ha valido muchísimo la pena, “quienes hemos tenido la oportunidad de ser representantes, de participar en asuntos públicos o de alzar la voz lo debemos a las que vienen de tiempo atrás”, puntualizó.


Recordó que en México el primer hecho relevante fue el que se reconociera el derecho de votar y ser votada en 1953, después de eso hubo presidentas municipales, diputadas y senadoras; pero fue hasta 1979 que se tuvo la primera gobernadora y fue la colimense Griselda Álvarez Ponce de León.


Agregó que en esa misma década las mujeres comenzaron a cambiar su rol, ingresando a la universidad o a la vida laboral, tuvieron acceso a anticonceptivos baratos, hecho que no se había dado antes.


Resumió que en 1993 las mujeres lograron que por primera vez se emitiera una recomendación a los partidos políticos para que se incluyera a las mujeres en las candidaturas. Mientras que en 2002 se plantearon por primera vez porcentajes específicos: 70 por ciento para un género y el 30 restante para el otro, dando por hecho que la parte minoritaria correspondería a las mujeres.


En 2008 los porcentajes cambiaron a 60 – 40 y fue ahí donde se vio el famoso fenómeno de las “Juanitas”, Y fue hasta el 2014 cuando finalmente se logró la anhelada paridad de 50-50 en candidaturas al Congreso de la Unión y Congresos locales, hecho que se dio a partir de una iniciativa presidencial, pero también se recibieron alrededor de 20 propuestas de la sociedad civil.


“Esto fue algo casi tan grande como cuando se nos reconoció el derecho a votar y ser votadas. Todos estos porcentajes que se han ido legislando y que muchos cuestionan, son acciones afirmativas para transitar hacia la paridad. Es darle un empujoncito a las mujeres para que puedan progresar”, expresó.


Mely Romero manifestó que la lucha feminista en México se fortaleció con la gran movilización de mujeres en la marcha del 8 de marzo donde exigieron respeto  y el día 9 con una total ausencia dentro de sus actividades cotidianas para buscar la igualdad.
Refirió que estos hechos desataron cuantiosos memes y cuestionamientos en redes del porqué, incluso de parte de las autoridades, “lo doloroso es que no entienden”.


La funcionaria de la Confederación Nacional Campesina detalló que en la administración pública federal, solo el 2 por ciento de las instituciones cumplen con esta paridad según reportes del Economista. 
“Las mujeres sabemos lo que vivimos las mujeres, comprendemos que sin las cuotas de género es muy difícil llegar, entendemos que ser madre no limita nuestras capacidades pero sí representa retos a la hora de salir a trabajar, sabemos que la mayoría de los bienes se heredan a los hijos varones y las mujeres difícilmente pueden acceder a créditos, entender estos es tener perspectiva de género”, refirió.


“Desgraciadamente hay tomadores de decisiones que no la tienen, por eso desaparecen programas que se habían convertido en derechos ganados como las estancias infantiles para mujeres trabajadoras o en el campo con el programa En nuestras Manos para Mujeres Rurales”, abundó.


Mely Romero, agregó que cada mujer tiene una realidad diferente, pero todas viven cierto grado de desigualdad, lamentablemente siguen existiendo muchas barreras sociales o culturales que limitan la participación de las mujeres:


“La decisión de ejercer o no los derechos sexuales y reproductivos se piensa como una limitante; la necesidad de salir a trabajar (…) mientras la mujer no tenga libertad financiera difícilmente podrá participar; la violencia política es una gran barrera; la función del cuidado de los hijos que se sigue pensando exclusiva de la mujer y la percepción negativa de la política”, enumeró.  


La cenecista apuntó que aún falta mucho para lograr la igualdad, por ello es necesario seguir actuando desde el espacio en el que estemos, teniendo plena conciencia de la realidad que viven las mujeres.


“Indignémonos por la violencia y los feminicidios, esto no debe ser parte de la vida cotidiana, las diferencias pensadas entre hombres y mujeres no son naturales, son culturales y depende de nosotras evitar que se sigan reproduciendo”, destacó.

 


Participemos activamente en marchas, reuniones o recabando firmas, hagamos lo que a cada una nos toca. A las legisladoras, aún hay mucho que legislar aún, propicien debates donde quepan los puntos de vista de todas las mujeres para que las leyes consideren sus circunstancias y nos solamente visiones personales.