VIGILA COESPRIS LA ENTRADA DE PRODUCTOS AL ESTADO

Ante los riesgo sanitarios  por consumir o usar productos provenientes de otros estados o países, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS) a través de su departamento de Productos Frontera, vigila la diversidad de productos y servicios que se comercializan en el mercado local.

 

Asimismo promueve los lineamientos publicitarios de carácter técnico que apoyan la ética publicitaria y la autorregulación con el fin de prevenir posibles fraudes a la población o riesgos por exposición a publicidad engañosa; y así mejorar la toma de decisión de los consumidores con respecto a su salud.

 

La población está expuesta a riesgos sanitarios al consumir o usar agua, alimentos, suplementos alimenticios, bebidas, bebidas alcohólicas, tabacos, productos de perfumería, belleza, aseo, limpieza, medicamentos, remedios herbolarios, equipos médicos, prótesis, ortésis, ayudas funcionales, agentes de diagnóstico, insumos de uso odontológico, material quirúrgico y de curación, productos higiénicos, prestación de servicios de salud, servicios y procedimientos de embellecimiento, plaguicidas, nutrientes vegetales y sustancias tóxicas o peligrosas presentes en el medio ambiente o en el trabajo.

 

Es de señalar que los productos conocidos como “milagro†o “frontera†se caracterizan por exaltar, en su publicidad, una o varias cualidades terapéuticas, preventivas, rehabilitatorias o curativas, que van desde cuestiones estéticas hasta solución de problemas graves de salud.

Dichos productos incumplen la legislación mexicana vigente, principalmente por dos motivos: cruzan el margen del rubro en el que originalmente deberían estar clasificados y su publicidad incumple la normatividad en la materia.

Por consecuencia se ha caracterizado como un riesgo sanitario: el promover en el consumidor, el abandono de tratamientos médicos específicos. No asistir a especialistas de la salud para tratar el padecimiento que se promete eliminar con este tipo de productos y se enmascare el diagnóstico oportuno de alguna enfermedad.

 

Esto con el objetivo de proteger a la población contra riesgos sanitarios de la exposición a mensajes que promuevan un producto de riesgo; el uso o consumo inadecuado de un producto; hábitos y conductas relacionadas con riesgos sanitarios, principalmente, en población vulnerable; n servicio de salud vinculado a prácticas riesgosas.

 

La dependencia señala que promover una cultura sanitaria trae como beneficio identificar la publicidad local fuera del marco jurídico vigente; difundir información entre las agencias de publicidad y cámara de empresarios sobre la normatividad aplicable a grupos de productos y servicios que son proclives a comercializarse como productos frontera.

De esta manera se tendría el fortalecimiento del control y vigilancia sanitaria; así como el incremento en las acciones y cultura de prevención contra riesgos sanitarios.