“LA MORE”, SUS ANÉCDOTAS Y SU  PASIÓN AL PERIODISMO DEPORTIVO

SEGUNDA PARTE

 

Durante sus años como cronista deportivo, Óscar Arturo Casillas Sánchez “La More”, propuesta de la Accrode para el Salón de la Fama 2020, tuvo varias anécdotas que a continuación daremos a conocer en esta segunda parte de su trayectoria.

 

Señala que desde sus primeros años de trabajo en Diario de Colima, ya entre los 15 a 17 años de edad, sentía su inclinación por el periodismo deportivo, pues comenta que acudía cada fin de semana (sábados y domingos), al óvalo de la Unidad Deportiva Ignacio Zaragoza (hoy Palacio Legislativo), a ver las actuaciones de los motociclistas colimenses como Luis Urzúa “El Wuichere”, a Chava “Chino” Ramos, el “Coco” Berján, Javier Martínez, entre otros, donde “La More” se quedaba hasta las premiaciones.

 

También dijo que entre los 14 y 15 años comenzó a jugar futbol en las fuerzas básicas del Club Deportivo Independiente, donde su entrenador fue Francisco “Pancho” de la Rosa (+).

 

EN SU MOTOCICLETA

 

Durante muchos años, recordó Casillas Sánchez, anduvo en moto cubriendo sus actividades, y no faltó un prietito en el arroz, al ponchársele seguido su motocicleta, incluso, en una ocasión, comentó “se me quebró la orquilla delantera, con la cual tuve que hacer peripecias y hasta el salto del tigre en tres ocasiones, para no estrellarme con un vehículos de la Comisión Federal de Electricidad; afortunadamente por ahí pasó en su auto Florencio Rodríguez Luna “El Charas”, DT del equipo de la Primera División Amateur de la Universidad de Colima en ese entonces, y expresidente de la AFEC, quien me ayudó a reincorporarme y auxilió llevándome al IMSS para mis curaciones de raspaduras y descalabros. La moto la dejamos encargada”, dijo.

 

Otra hecho que recordó “La More”, fue que, cubriendo el Torneo “Domingo Savio en los campos del Dosa, donde ocurrió un hecho lamentable, pues ví como en un partido de futbol, perdió la vida un jugador del equipo del Centro de Rehabilitación de Menores Comala “El Ceresito”, al ser impactado por un rayo fulminante, donde además, dejó al resto de los jugadores desmayados e inconscientes, todos estaban tirados”.

 

Agregó, “en otra ocasión, a uno de los organizadores del Torneo, de nombre Enrique Bejarano Rubio, lo colapsó otro rayo, pero solo fue el susto, pues cayó arrodillado al suelo (de película), estaba lloviendo y él traía un paraguas con punta de acero y chancletas.

 

Expone además “otra muerte que me tocó presenciar fue en Villa de Álvarez, un rayo fulminó en el campo 1 a Felipe de Jesús Álvarez (+), todo esto estando presente y cubriendo un partido de soccer”.

 

En la trayectoria como periodista deportivo, “La More” también tuvo sus malos días, pues comenta que, “estando cubriendo un partido de la categoría de la Primera Fuerza en la Unidad Deportiva Morelos, a un servidor y a un fotógrafo de El Comentario, estando en la parte alta de las graderías, el entrenador del equipo Ciencias Computacionales de Villa de Álvarez de apodo “Noyo” y dos jugadores de su equipo, quienes estaban tomando cerveza, nos echaron orines, diciéndolos ahí les va el agua de riñón”.

 

Dando otro giro, a las anécdotas, sobre el apodo de “More” dijo, “a algunos les respondo, ¡ no creo que sea por lo güero!; la verdad viene siendo cuando empecé a trabajar en el Diario, ahí también comencé mis noviasgos; en una ocasión, invité a llevar una serenata a mi compañero, el corrector Ramón “El Cura” Cano Anguiano, y como el cantaba, no me dijo que no”.

 

Añade, “fuimos a ver a la muchacha llevándole serenata, pero cual fue la sorpresa del “Cura” Cano, que cuando la vio chaparrita y prieta, como lloviznando, nos despedimos, el “Cur”a no dijo nada, pero minutos después me comentó “hay cab….., te llegas a casar con ella y vas a tener de hijos puros carbones; al siguiente día al llegar al trabajo me dijo, dónde está la Morena y de ahí en adelante nació el apodo de “La More” .

 

Finalmente, recordó que cuando le fue entregado un reconocimiento por parte del empresario Jimmy Goldsmith (+) por cubrir el campeonato nacional de futbol Benito Juárez, le entregó un perrito Tepezcuintle de barro sobre madera, que no duró tanto sobre la madera.