COLIMA PARTE DE LA HERENCIA DE UNA CULTURA DE CABALLOS

El director del Instituto de Fomento de Ferias y Exposiciones del Estado e historiador villavarense, Petronilo Vázquez Montes, refirió que Colima es parte de una herencia de cultura de caballos, producto económico y social de las viejas haciendas.

 

Manifestó que el modelo económico, social y de producción de las haciendas fue muy fuerte en la entidad, por lo que de ahí se desprende mucho del desarrollo y costumbres de la región.

 

“Cómo no ser de campo, si en cada paso que den hay haciendas, está La Capacha, La Hacienda del Carmen, La Hacienda de Chiapa, Hacienda del Espinal, Hacienda La Estancia, y muchas más”, comentó.

 

Adelantó que las fiestas charrotaurinas de Villa de Álvarez se originaron en un aserradero, “esas eran las fiestas del pueblo, donde al medio día se juntaban los jóvenes, caporales, vaqueros  y hacendados para los trabajos de capar los toros y herrarlos y ahí se hacía la pachanga con comidas, bebidas y la chirimía”, expuso.

 

Asegurando que así es como empezaron las fiestas, ya luego se fueron sofisticando a plazas de toros. Al inicio eran solo trancas y corrales, pero con el tiempo se fueron modificando para que la gente estuviera más cómoda y cupieran más.

 

Puntualizó que los caballos no se cansan en las cabalgatas, por el contrario, salen contentos y con la fuerza completa, al tratarse de animales que se han usado para cabalgar por largos periodos durante muchísimos años.

 

Aseguró que en Villa de Álvarez el reto y la gran virtud que se tiene es la de conservar la tradición una y mil veces.

 

Refirió que el gran valor es mantener la petatera integra como está, aclarando que aunque su construcción no es propia de Colima, esta edificación se daba en todo el occidente del país, pero aquí se ha conservado como tal, pese a los embates de la modernidad.

“La Petatera es considerada la plaza más joven y la más antigua por su construcción”, abundó.