UNA LUZ EN EL CAMINO

¿Cuántos jueces, funcionarios, catedráticos, investigadores, litigantes y abogados en general honrosamente les agradaría ejercer el máximo puesto judicial en la entidad?   ¿Cuántos quisieran participar en un proceso abierto, público y transparente para acceder a tal escaño?

En Colima el único camino para llegar a ser magistrado es mediante la venia del Ejecutivo. No existe otra manera. Bajo esta premisa, surge el cuestionamiento, ¿si los nombramientos que recaen en personas designadas por el ejecutivo gozarán de verdadera independencia?

Pero, ¿Qué significa independencia? ¿Eso en que ayuda a la ciudadanía? ¿Es necesario? ¿Vale la pena?,  La independencia judicial la podemos traducir en la ausencia de intromisión de otros poderes, es decir, que los jueces no estén al servicio del ejecutivo ni del legislativo, o mejor dicho, que no estén al servicio de la política.

El único compromiso de los juzgadores es y debe ser con la justicia. El pueblo reconocerá la gran labor de los juristas, en la medida que exista independencia.  Que tengan la valentía de no subordinarse a los  poderes fácticos. Que su actuar se traduzca en un servicio al pueblo aplicando la justicia como medida para alcanzar la paz.

Ante los oídos sordos de los gobernadores que fingen el supuesto cumplimiento de la ley y utilizan como coto al poder judicial, se tiene que legislar desde nuestra Carta Magna, en tal sentido, podemos afirmar que hay una luz en el camino, pues un grupo de senadores de MORENA, encabezados por la exministra OLGA MARIA SANCHEZ CORDERO, presentaron una iniciativa para reformar el artículo 116 fracción III, donde pretender fortalecer la justicia local y dotar de autonomía e independencia a los poderes judiciales.

Resulta trascendental porque de aprobarse, se suprimirían del ejecutivo las facultades discrecionales de proponer los nombramientos de Magistrados, y con esto dar la oportunidad a los ciudadanos que se sientan capaces de inscribirse en convocatorias públicas transparentes.

El método propuesto por estos senadores es el examen de oposición que garantiza que lleguen los mejores perfiles. Las personas más preparadas. Privilegiando el estudio y no los acuerdos políticos.

Nos queda aplaudir este tipo de iniciativas, no hay pretexto para no aprobarlas. México necesita a los mejores abogados al servicio de la justicia.