TONALTEPETL 29/10/20

Gustavo L. Solórzano

La Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó el triunfo electoral del colimense Mario Delgado como presidente nacional de Morena. Lo anterior por un periodo que vence en el 2023, es así como termina un proceso que momentáneamente generó distanciamiento y que, al cierre, sin duda, motivará a la unificación de criterios con miras a las elecciones del próximo año. Es indudable que Morena, como partido, necesita sanear sus filas y reorganizarse para dar batalla. La sana intención de competir originó en el pasado que se adhirieran personas con un bajo perfil y total desconocimiento de los que es la política social, ya no digamos partidista. Los ciudadanos del 2023 merecen unas elecciones limpias y para ello es necesario trabajar desde ya.

Dura tarea le espera al nuevo titular de Morena, seguro su vasta experiencia le permitirá sentar bases para un nuevo rumbo del partido que representa, en bien de la ciudadanía.

Muchos son los vicios que políticos activos y en la banca, conservan como si fuera algo contagioso. Es necesario que surja una nueva forma de hacer política, que acerque a los representantes populares con la gente y no viceversa. Hoy en día la gente se queja de que la mayoría de aquellos por los que votaron, siguen sin regresar a visitarlos. Las promesas se quedaron en la publicidad y dicen, que muchos solo se han dedicado a buscar un nuevo “hueso”, sin terminar su comisión actual, eso no es lo peor, sino el hecho de que nada han hecho además de cobrar.

 

Hoy mas que nunca, se hace necesario un profundo y concienzudo escrutinio para seleccionar a quienes aspiren a una candidatura. Es conveniente elaborar un listado de requisitos para ello, carta de no antecedentes penales, un estudio psicosociológico que evalúe rasgos importantes de su personalidad, cartas de recomendación expedidas por colimenses distinguidos, preferentemente que sea gente nueva y no oportunistas o vivales de la política. Si son personas que ya han desempeñado cargos, evaluar su función y sobre todo, que no sean adictos a la economía ajena, que tengan calidad y calidez humana. Porque resulta que luego se olvidan hasta de las colonias en donde les dieron su voto, mayormente de las personas.

 

Me refiero también a quienes resultan perdedores y luego les dan premio de consolación con un puesto que les genera jugosas ganancias en la administración pública. Se necesita gente sana y no revanchista, que sepa gobernar desde cualquier responsabilidad con humildad, sencillez y ganas de trabajar con una actitud madura, centrada, en beneficio de los ciudadanos. No, no sueño, existen personas así, solo que en la política partidista suele pasar que, quien tiene mas saliva, tragan mas pinole.

Otro punto importante es que se legisle, esto si lo veo difícil, para que quienes no sirvan, dejen su cargo a otra persona competente.

 

Finalmente sugiero que preferentemente sean profesionistas, aunque no es garantía de que sean mejores que quienes no lo son, tenemos mercerías llenas de botones como muestra. Se necesita gente buena que quiera servir y no ganar dinero, solo eso. Al margen de nuestras preferencias partidistas, todos somos mexicanos, humanos perfectibles y estamos de paso.

 

ABUELITAS:

 

Ya por último, si nuestra sociedad se ha venido adaptando al confinamiento, nuestros niños y jóvenes toman clase desde sus casas, será bueno que las campañas se hagan virtuales y así, se evite un absurdo despilfarro que nos cuesta a todos y se va directo a la basura. Me refiero a los gastos de campaña en diversos rubros, mismos que a más de algún pseudo político le han servido para remodelar sus casas, comprarse un vehículo o abrir una buena cuenta de ahorros.  Maxime que en estos tiempos de pandemia lo que más se necesita es dinero para solventar verdaderas necesidades en materia de salud, material y equipo para emergencias, capacitación, etc. Entendamos que todos nos necesitamos. Es cuanto.