TONALTEPETL 26/10/20

Gustavo L. Solórzano

 

A pesar de los pesares, de tantas quejas e inconformidades, volvieron a hacerlo. Ahí está el cambio de horario.

 

Nacido en 1734 Francisco Antonio Mesmer, estudio derecho y posteriormente medicina. En la casa de su primo Joseph, Mesmer conoció a un niño prodigio que se convirtió en amigo de la familia: el joven Wolfgang Amadeus Mozart.

Mesmer es conocido como el descubridor del magnetismo animal, hoy llamado magnetoterapia, biomagnetismo, etc. Hablar de los imanes y su aporte terapéutico en bien de la salud, implica citarlo.

 

En la época moderna, Isaac Goiz Durán descubrió y probó con éxito la aplicación de imanes en el cuerpo, con una técnica a la que él denominó Par Biomagnético.

 

 Ahora se sabe que el cuerpo contiene magnetita. La magnetita cristaliza en forma de tetrahedro, polariza su estado al oxidarse o al reducirse y genera diferencias de potencial que producen un campo magnético por donde fluye la corriente eléctrica. Avances científicos y tecnológicos, coadyuvan y dan soporte para afirmar que en el cuerpo humano existen campos magnéticos equilibrados y así, poder entender por qué existe una corriente de energía en nuestro cuerpo. Cuando hay una enfermedad la red magnética de energía se rompe y se produce una descompensación en esos campos magnéticos. Obviamente hay un cambio en el compuesto de electrolitos que genera una variación en el sentido del campo magnético, produciendo una polarización positiva o negativa del órgano u órganos donde ocurre la anomalía biológica y por lo tanto un cambio en el pH.

La enfermedad aparece cuando estas magnetitas se desorientan, por lo que ahora se sabe que, al aplicar imanes en el organismo, podemos devolver la magnetita a su estado original y lograr que vuelva a existir el orden magnético, ferromagnetismo. Al someter el material magnético, como a cualquier otra partícula ferroso-férrica, a un campo magnético, los cristales -dominios- se alinean dando lugar a un monodominio. Al eliminar el campo, el dominio permanece en su estado natural y por eso se equilibra la energía en el organismo.

 

La red ferroso-férrica recupera su polaridad y las enfermedades desaparecen, además se eliminan los microorganismos que existen en el cuerpo al generar un campo magnético en un medio acuoso donde mueren. La energía fluye en nuestro organismo en forma de agua. El agua que existe en nuestro interior no es agua simple, sino cristal líquido formado por moléculas de alta energía que organizan el agua para que pueda conducir la energía electromagnética. Las moléculas están organizadas, transmiten longitudes de onda y además tienen la capacidad de almacenar datos en la memoria.

 

Como sucede en otras terapias de origen natural, existen detractores del biomagnetismo y sus alcances. Con lo que aquí comparto, pretendo tan solo señalar una mas de las alternativas que puede  contribuir en el restablecimiento de la salud desde un enfoque distinto.

 

ABUELITAS:

“Seguiremos gestionando e invirtiendo en todo lo que represente un bien para la ciudadanía, principalmente en niños y adultos mayores”. Así se expresa el Diputado Guillermo “Memo” Toscano, en una de sus múltiples giras de trabajo a las colonias del distrito al que él pertenece. Servidores públicos como él, hacen falta en todas partes. Es cuanto.