TONALTEPETL - 21 DE OCTUBRE DEL 2019

Gustavo L. Solórzano

Para hablar sobre lo sucedido en Culiacán, es necesario ser un experto en la materia. Quienes lo hacen sin conocimiento de causa, lo hacen tan solo por apasionamiento, o por ignorancia, incluso existen quienes lo hicieron bajo el influjo de alguna bebida espirituosa. Ninguna circunstancia está por encima de la vida, más, si hablamos de la vida de gente inocente. En su momento los presidentes Felipe Calderón y Peña nieto, tuvieron situaciones similares y nadie se desgarró las ropas. Agrego y concluyo, la administración del actual presidente de la republica heredó como huéspedes a una célula de la “organización criminal más poderosa del mundo”, (Dr. Edgardo Buscaglia, presidente del Instituto de Acción Ciudadana para la Justicia y la Democracia, A.C.) lo demás, es pura lengua.

La vida en el circo puede ser vista desde varias perspectivas. Cuando niño, me maravillaba la imponente figura de los animales salvajes que ahí desfilaban, ataviados con sus mejores galas y realizando riesgosas acrobacias.  Era la época de Tarzán, el rey de los monos, Edgar Rice  Burroughs, escritor estadounidense de género fantástico, dio vida a este personaje inolvidable y cuya revista catorcenal leía yo con avidez. Magia pura para mi imaginación, la presencia del carismático actor Johnny Weissmüller, quien a juicio de la crítica ha sido el mejor intérprete del hombre mono. Por aquel entonces conocí Nairobi, Tanzania, Kenia y otros bellos lugares sin moverme de mi asiento. Pude imaginar el zumbido de las lanzas; el rugido de Numa, el león; el barritar de Tantor el elefante, y por supuesto el grito de desafío de Tarzán.

No era necesario tener un aparato celular o de juegos para divertirnos, teníamos lo mejor para ello, nuestra imaginación. Las revistas que se editaban tenían “monitos”, eso las hacía divertidas y nos llevaban por diferentes partes del mundo tan solo por un peso.

Paso a contarles esta historia, ella nació en África, y por la avaricia de unas monedas, fue arrancada brutalmente de sus padres y con ello, condenada a una vida de esfuerzo, violencia y soledad. Durante más de cincuenta años fue explotada y confinada a un espacio en donde apenas cabía; aprendió a obedecer y a callar, después de todo nadie la escuchaba ni iría en su auxilio. Los trabajos forzados eran el pan del día, golpes, gritos y amenazas constantes quebrantaron su cuerpo, pero nuca su espíritu.

 

Finalmente, el pasado 15 del mes en curso, llegó a su fin el suplicio al que estuvo sometida por diferentes hombres durante más de cincuenta años de cautiverio y malos tratos. Mismos que llegaron a su fin y Ramba, regresará a la libertad de su tierra. Al terminar estas líneas, estoy seguro de que ella debe estar reunida ya con los de su especie (elefantes) y así, empezar de nuevo. Martín Parlato director de la caravana ha dicho: "Después de Ramba tenemos que ir por el resto de los animales que están sufriendo un cautiverio absurdo producto del egoísmo, porque la cautividad es el perfecto egoísmo del ser humano, en donde a veces por mirar a un animal 30 segundos, les hacemos pasar una vida de infierno”.

 

ABUELITAS:

 

A todos los que son servidores públicos, nada les cuesta ser amables, por favor hagan bien su trabajo y cumplan con gusto su responsabilidad. Sobre todo, háganlo pensando en las necesidades del solicitante de cualquier servicio bajo su mando. Nada es para siempre, ténganlo presente. Es cuanto.