TONALTEPETL 20/07/20

Gustavo L. Solórzano

El edificio de la cámara de comercio en Colima había sido demolido para, en su lugar, construir otro que cubriera las necesidades de sus agremiados. El maestro Sullivan tenía fama de estricto y en el viejo edificio impartía clases de inglés a niños y jóvenes de diversas edades. En la acera de enfrente, el banco de México celoso guardián de valores, correría la misma suerte que su vecino y de sus escombros habría de surgir el edificio que hoy conocemos. Era una época en la que con creatividad, un pedazo de madera, unas corcholatas y un hilo de cáñamo nos permitían hacer milagros. Recuerdo que una tarde, entre los cerros de tierra de lo que fuera la cámara de comercio encontramos una figura femenina de barro, solo comprendía de la cintura hacia abajo, no recuerdo quien se la quedó.

Por ese entonces la escuela Okinawa de karate do y judo, abrió sus puertas y representó una oportunidad deportiva para los niños que gustábamos de las artes marciales.  

En el banco, como parte de los deshechos  encontramos un pequeño pizarrón de los que traen paño negro y letras que embonaban bajo cierta presión, favorablemente en buen estado, hicimos maravillas con el.  Aun cuando las caricaturas de los supersónicos y los picapiedra  revelaban un futuro fantástico, para nosotros un radio comunicador, una nave que volara y otros artefactos ultramodernos, eran parte de un sueño irrealizable. Afortunadamente teníamos de nuestro lado la imaginación, jamás nos abandonó.

 

Un mal día se corrió la voz de que el maestro Sullivan haba fallecido; en un pueblo de 70 mil habitantes una noticia así se extendió rápido. Las condolencias y pesares por su muerte eran incontables. El detalle surgió porque al parecer nadie sabía en donde tenían el cuerpo para llevar las coronas y ramos de flores que el afecto motivaba. El respeto obligaba a esperar a fin de que la información llegara por si sola y no tener que preguntar a sus deudos causando mayor dolor e incomodidad. El anillo de circunvalación conformado por las avenidas, De los maestros, San Fernando, Galván, 20 de noviembre, Anastasio Brizuela, Javier Mina y Pino Suarez, era la zona más significativa de Colima, después de ello, casi la selva.

 

La respuesta llegó más pronto de lo que canta un gallo tartamudo, con su español mocho, el propio maestro Sullivan informó que todo era una confusión y que él estaba “vivito y coleando”. Era el Colima de paz y tranquilidad, pasarían muchos años más para que “el cisne” y “el rojo”, formaran parte de la historia policiaca de nuestro estado. Alguien no quedó contento con el hecho de que él maestro Sullivan estuviera vivo y sacó una versión mejorada, él maestro habría tenido un ataque cataléptico y lo superó. De cualquier forma el gasto floral estaba hecho y la catedral de nuestra ciudad se vio adornada como pocas veces.

 

ABUELITAS:

 

 

A pesar de que la imagen física del Presidente Benito Juárez García ha sido distorsionada por quienes le dibujaron, su obra ha trascendido el tiempo y en su aniversario luctuoso 146 está más vigente que nunca. Conocido como el padre del liberalismo mexicano, su política económica, la igualdad de género en defensa de las mujeres, las leyes de reforma, el laicismo, la gratuidad y obligatoriedad de la educación,  la libertad de culto, la distribución de tierras, son solo algunos de los logros que distinguieron a su administración. ¡Viva Juárez! Es cuanto.