TONALTEPETL 1 de octubre del 2018

Después de las bolsas de plástico los popotes se han convertido en el peor enemigo contra el medio ambiente. Algunas empresas bajo cierta presión de sus clientes han tomado la decisión de dejar de usarlos. Otros han cambiado a la opción de popotes y bolsas biodegradables, mismas que son producto del hueso de aguacate o de maíz, tan solo por citar un ejemplo. Hoy más que nunca necesitamos sumarnos a “sin popote gracias” y “sin bolsa gracias”; la sana idea es contribuir para evitar el nocivo e indiscriminado uso de plástico. Se estima que una persona habrá consumido unos 38 mil popotes durante toda su vida, la mayoría de los cuales terminará en rellenos sanitarios o serán arrastrados al ambiente, obviamente con el conocido daño. Hoy se sabe que el océano contiene 18 mil fragmentos de plástico por kilómetro cuadrado, esos deshechos matan un millón de aves y unos 100 mil mamíferos de 600 especies marinas.

Algunos estudiosos del medio ambiente y de la oficina para catástrofes en Estados Unidos, aseguran que esto influye de manera determinante en la reacción del planeta hacia la vida que conocemos hoy. “De continuar con este mal hábito, en 2050 habrá más plástico que peces en el mar”, advirtió el Foro Económico Mundial en un estudio denominado “La economía del plástico”. Sin duda la situación es más seria de lo que la gente piensa, tan solo en Estados Unidos, la ciudad de Seattle puso en vigor desde el 1 de julio una normativa que prohíbe a sus más de 5 mil restaurantes, cafés y comercios de alimentos distribuir popotes y utensilios de plástico, bajo penas de multas a partir de 250 dólares. En nuestro país al año se desechan 24 mil toneladas de popotes, estos instrumentos son innecesarios y tienen un tiempo corto de vida útil y un impacto negativo en el ambiente.

El estado de Zacatecas ha prohibido desde el año 2017 a un total de 160 restaurantes y cerca de 50 hoteles que se unieron para acatar esta disposición. La refresquera Boing por su parte, anunció que dejará de usar el popote y modificará, incluso, su envase, pequeños esfuerzos logran grandes acciones.

Es urgente darnos cuenta de lo que hacemos, solamente en México se desechan alrededor de 10 mil toneladas de plásticos al día. Aunado a lo anterior, el 95% de popote en México no son reciclables, además que de hacerlo, conlleva ciertos riesgos a la salud por ser de uso personal.

Más allá de la irresponsabilidad de las empresas o de las personas ante el abuso del plástico, es necesario un cambio de actitud que nos lleve a estar en comunión con nuestro entorno. Entender que somos generadores de basura, desechos tóxicos y taladores de bosques, es saber que estamos atentando en contra de la vida, nuestra vida y las los que amamos y nos aman.

De nada sirven campañas ni estadísticas si no estamos conscientes de nuestra realidad, si seguimos ignorando el riesgo, seguiremos también abonando a la destrucción de nuestro hábitat y el de nuestros descendientes.

Sin duda, es importante y de trascendencia que en Colima el Congreso del estado haya aprobado reformas y adiciones a la Ley de Residuos Sólidos, a fin de prohibir los popotes y bolsas de plástico en los comercios. Con estas disposiciones se fomentará también el reciclado y reúso promoviéndose además la participación social en esta noble y repito, URGENTE tarea. Las Secretarías de Educación, Cultura, Salud y Semarnat, por mencionar algunas, tendrán que entrarle al quite en esta gran cruzada por la vida, pues sin duda, nada es para siempre. Es cuánto.