TONALEPETL 13/07/20

Gustavo L. Solórzano

En 1985, siendo asistente del Director Federal de Educación Primaria, tuve la maravillosa oportunidad de tratar con distinguidos maestros colimenses. Además, aprender de ellos y sus experiencias no solo laborales, sino de vida. Ahí conocí al Prof. Jacinto Valdivia Gutiérrez y a sus hermanos Rigo y Maurilio, maestros de aquellos que no se quedaban callados y con argumentos, defendían sus ideas. Posteriormente y dada mi cercanía laboral con la Sección Seis del SNTE, conocí al Prof. José María Valencia Delgado, hombre de trabajo y compromiso, amante de la música, formó junto con otros buenos amigos, docentes todos, un grupo al que denominaron Uno y Dos.

Con el maestro Chema y el grupo Uno y Dos, tuvimos la oportunidad de coincidir en diferentes actividades artísticas y culturales e incluso de que me acompañaran a la tele y a la radio. De hecho, al inicio de la pandemia habíamos acordado una nueva visita y la pospusimos por la misma razón, la seguridad de sus integrantes.

En el caso del maestro Chinto, ya tenía tiempo con algunos detalles de salud propios de su edad. A través de su hija Elisa, apreciada amiga de adolescencia, estaba yo al tanto y le hacía llegar mi saludo.

 

Con ambos maestros conservé siempre una excelente relación y cordialidad afectiva en el trato, a pesar de que en ocasiones pasábamos mucho tiempo sin saludarnos. Hoy, cumplido su ciclo, dedico estas líneas a la amistad que me dispensaron y a su trayectoria profesional. Deseo de todo corazón que sus apreciadas familias encuentren pronta resignación en el entendido de que volveremos a encontramos.

Finalmente quiero también dedicar unas líneas a Vicente Valencia Estrada, un hombre con mucha espiritualidad que ha cumplido su ciclo y que hizo reír a muchos niños, conocido como el payaso “Basurita”, Vicente supo hacer de su vida y de quienes le conocimos, una sonrisa, descanse en paz.

 

La noche del sábado coincidimos con mi amigo Marco Antonio en la zona centro y veíamos con sana preocupación que  los esfuerzos del gobierno estatal se veían quebrantados por el descuido de algunos ciudadanos que tenían abarrotados los bares. Horas más tarde me enteré que la autoridad correspondiente cerró, mediante un operativo, los lugares que comento. Sin duda es importante que más allá del miedo y el amarillismo, asumamos nuestra corresponsabilidad en éste problema de salud. Si no nos cuidamos nosotros mismos nadie lo hará. En un tiempo relativamente corto se han disparado las cifras en forma alarmante y esto obedece indudablemente a que hemos bajado la guardia.

Es urgente que paremos éste problema de salud, insisto, además de alimentarnos sanamente y tener un buen descanso, evitemos salir sin necesidad. Lave los alimentos que consume, sobre todo huevos, frutas y verduras,  lávese las manos antes de comer y después de ir al baño, tápese la boca cuando estornude, si no quiere hacerlo por usted, hágalo por los que ama. Así mismo, evitemos rumores que solo confunden y crean alarma, caos. Cuidemos nuestra salud y la de nuestras familias, esa es ahora la mejor forma de amor que podemos darles; vamos a unirnos en una gran cruzada por nuestra salud, la de todos. Seamos corresponsables en el cuidado de la vida, por usted y los suyos, por los que vienen detrás.

ABUELITAS:

Felicito a todos los abogados por su pasado día social y reconozco en ellos, su valioso apoyo profesional a la ciudadanía.