SIMPLEMENTE ANGELITA - SOCIALIZANDO DATOS

Balvanero Balderrama García

balvanero@gmail.com / @Balvanero.B

 

En medio de tiempos tan convulsos y con muchos temas por compartir, hago una pausa. Esta pausa tiene una razón importante, pensar y repensar en una mujer extraordinaria y ejemplar: Angela Leonor Escobosa Haas, un tiempo Celina y hoy sencillamente: Angelita.

Misionera de la Eucaristía, lideró una transformación que marcó el andar de la congregación: pasar de ser contemplativas a una vida activa; es decir, salir de los conventos para apostolar en parroquias, zonas de misión, escuelas, en muchas partes de la República y en el extranjero.

Hay diversos aspectos a reconocer y admirar de la longeva vida de Angelita. Transitar entre dos siglos, a unos años de cumplir el propio, no ha sido fácil. Se ha despedido y ha visto partir a muchas personas amadas.

Uno podría pensar que ello podría mutar el carácter, pero su sonrisa y optimismo es una constante. Otra más lo es su gusto por la lectura; para ella es un deleite y si atendemos a lo que Umberto Eco dijo sobre las personas que leen, ha vivido mucho más de 5000 años, una gran cantidad de vidas, y asimilado un bagaje importante de conocimientos.

Los últimos 40 años, poco más. de acuerdo con el Mtro. Ramiro Cisneros, los ha vivido en el mismo cuarto de la Escuela Vasco de Quiroga en Comala; encabezando, impulsando, este proyecto que recibió de las manos de Margarita Septién -su fundadora-. Esta escuela, pequeña, privada, podríamos decir rural -al menos en sus orígenes-, tiene una historia importante en la historia del Trabajo Social del estado de Colima y el occidente de nuestro país. Una gran cantidad de personas han pasado por sus aulas y han transformado su vida y su conciencia. Todo ello bajo la conducción atenta de madre Angelita.

He tenido, muchas veces, el atrevimiento de enunciarle adjetivos que puedan dimensionar lo que es y significa; uno de ellos, el Sol del Vasco; obviamente me quedo corto y la inventiva no da para abarcar su realidad.

En el 2015 se contabilizaron en el estado de Colima 10,447 mujeres de 75 y más años (INEGI, 2015); ese ejercicio estadístico no desglosa por edad individual. Esta valoración que se hace a la vida fecunda de Angelita, hay que hacerlo extensivo a cada una de las mujeres que transitan, aportan y contribuyen de importante manera a esta sociedad nuestra.

Mujer actual, de su tiempo, de este, del día que se vive; acompaña y sabe escuchar; no te dice qué hacer, pero te apoya en lo que decidas. Carácter no le falta, por ello ha tenido la responsabilidad de estar al frente de proyectos importantes, pertinentes y con enorme significado social.

 

Nuestro reconocimiento a la fecunda y longeva vida de nuestra querida Madre Angelita. Esperamos y confiamos en seguir contando con su presencia iluminadora muchos años más. Abrazo virtual que desespera por el presencial.