SEAN OSMIN HAMUD RUIZ 10/Dic/2018

Leer, criticar. Escuchar, criticar. Ver, criticar. Es increíble que en tan pocos días, las acciones, resoluciones y reflexiones de la 4T nos orillen a tanta crítica. Hay que hacer un alto. Sus objetivos son definitivos, los caminos ambiguos, pero la determinación firme. Todo parece indicar que no hay espacio para la redefinición de los mismos.

¿Y entonces qué corresponde? Considero mantener la firmeza en la crítica y siempre propositiva, pero también, ponernos a trabajar.

La única forma en que el ser humano se convirtió en la especie biológica dominante, es por la fascinante capacidad de adaptación con la que cuenta.

Tal vez necesitemos redefinir algunas variables. Pues pongamos manos a la obra. No se sugiere desprenderse de las convicciones, solamente creo que necesitamos reordenar nuestra visión del entorno y seguir hacia adelante.

Inclusive, si así se decide, nadar contra corriente es válido, pero cuidando de no chocar contra las rocas.

Hay al menos tres factores que no debemos dejar que nos dominen:

1.- Ante la inercia, criticar sin analizar.

2.- Consumirse por una actitud fatalista.

3.- Decidir que no vale la pena seguir esforzándose por crecer.

Con perspicacia, siempre seremos capaces de encontrar áreas de oportunidad. No permitamos que por más espesa que se vea la neblina ésta nos detenga. Solamente tenemos que ser más cuidadosos.

Seguiré invitando a la participación y el trabajo en conjunto, de todos los elementos de la sociedad. El peor escenario es que solamente nos sintamos abrumados y ello nos paralice.

 

¡A trabajar!