¿SABES LA PLACA DE TU CARRO?

Por Abel González Sánchez

 

¿Es el 911?, sí a sus órdenes, ¡Disculpe me acaban de robar mi carro! ¿Qué número de placa tiene su carro? No lo sé. Son los diálogos comunes que se registran en los centros de control policial denominados C-4 para aplicar el sistema de comando a las diferentes autoridades conectadas al sistema de urgencia para reportar en este caso, el robo de un vehículo, pero lo absurdo es que más del 95% de la gente no sabe de memoria el número de placa de su propio vehículo, lo que obliga al propietario perder hasta media hora en investigar su número de placa debido a que la documentación la tienen en sus hogares, tiempo para que los delincuentes puedan sacar la unidad fuera de la ciudad.

Pues no basta señalar que su auto es blanco, marca nissan o honda o bonito, porque las autoridades no pararán a todos los vehículos blancos similares o con esas características, sería absurdo, se necesita forzosamente el número de la placa, saber su número de placa es prevención del delito, tómele una foto de su celular y listo, es necesario realizar otras prácticas comunes de preventivas para recuperar su auto si es robado. Debemos de saber para la prevención de este delito que en un estudio reciente de este año 2019 efectuado en Guadalajara, Jalisco, ya que aquí en Colima nunca hacen análisis policiales, porque no hay capacitación ni tiempo, se detectó que 73% de los vehículos robados son modelos no recientes, no tenían alarma electrónica, ni candado especial al volante, ni corta corriente, además argumentaron que estaban ubicados en lugares sin vigilancia, otro porcentaje ocurren generalmente en sus domicilios mientras duermen, un 23 % en la madrugada cerca de los antros de vicio y un 22% cerca de su trabajo, ya que son 8 horas abandonados sin cámaras de vigilancia, situación que vale la pena valorar estos datos para prevenir dichos robos.

Aunque ya existen profesionales del robo de vehículos, que abren y violan las alarmas más modernas, porque dos bandas de delincuentes fueron capturadas en Monterrey, una en Guadalajara y tres más  en la Ciudad de México con equipos sofisticados para desactivar alarmas electrónicas de nissan, honda y Toyota de modelos recientes, estas bandas son de profesionales que buscan unidades caras, según las estadísticas señalan que aquellos propietarios desconfiados o previsores con vehículos modernos que colocan además de sus alarmas de fábrica, un bastón y además un corta corriente que solo valen de 300 a 500 pesos, difícilmente será objeto del robo total, ya que se han registrado en ellos solo intentos de robo o sacan los estéreos cuando menos. Los que no se escapan de los robos de unidades son los que lo hacen con violencia con mano armada y cuya estadística en Colima es muy poca, aunque ya empezó a registrarse.

En Nayarit el Gobierno Estatal promovió gratuitamente un chip localizador adherido internamente a la placa de cada vehículo para ubicarlo en forma inmediata si fuera robado, la gran población aplaudió, vio muy bien esa medida, pero los partidos de oposición cuestionaron duro esa decisión ya que argumentaban que el gobierno estatal podía ubicar a sus enemigos políticos o a los empresarios susceptibles de secuestro, que era también un riesgo, aunque los empresarios no protestaron, fueron los partidos los que hablaron por ellos, el gobierno dijo que era opcional, con o sin chip, sobre todo para vehículos de modelos atrasados. Pero los partidos en realidad no buscan el bien común, sobre todo si la iniciativa es el que está enfrente, pues ponerse todos de acuerdo es casi imposible, porque se les acaba su juego, lo cierto es que los gobiernos estatales, son los coordinadores de los tres niveles de gobierno en cada región y son los que llevan la batuta en las entidades por tal motivo deben de buscar alternativas más modernas en temas de seguridad pública como lo hizo Nayarit y otras entidades que buscan estrategias más modernas y coordinadas.

El investigador, el Dr. Moisés Hernández de la Universidad de Colima, un gran amigo, inteligente, contemporáneo de estudios y paisano de Armería, Colima, diseñó una excelente aplicación digital única en todo el país, para que al momento de subirse una dama o una persona a un taxi o un camión urbano, pudieran sus familiares desde ese momento ubicar a que unidad se subió y se observa todo su recorrido hasta bajarse, pues al subir la unidad, se toma foto con su celular el número de placa o un holograma que identifique a la unidad e inmediatamente en un centro de cómputo se ubica que número de taxi o camión abordó la persona, y en caso de emergencia puede apretar un botón de pánico que le serviría también al 911 si éste está conectado al sistema, y así acudir inmediatamente en caso de peligro, es para su seguridad personal como mujer y también es para el chofer en caso de robo de unidad o secuestro, pues se han robado varias y asesinado a muchos taxistas, así ubicarían rápidamente el trayecto de la unidad.

 

Pero resulta que ni la Universidad de Colima le hizo caso al investigador,  para que ésta institución aportara ahora sí algo a la sociedad, el Gobierno del Estado nunca lo escuchó, ni las autoridades de Armería tuvieron tiempo de recibirlo, todos los altos funcionarios dijo el investigador están muy ocupados, no pude hacer nada. Como analizamos aquí no les interesa modernizar prácticas de prevención en la seguridad pública, es la triste realidad, solo los tres niveles de gobierno, quieren lana, más presupuesto para el 2020, para el C-5,  o que no le bajen los millones a la Universidad o respetar su autonomía, lo del investigador Moisés Hernández quizás dijeron, que no nos quite el tiempo, eso es para un futuro, sin reconocer que Colima vive una situación compleja de inseguridad pública, pues desde hace un año a la fecha está esperando el investigador a que lo reciban, cuando el proyecto de seguridad que es muy relevante para operarlo cuesta para cada unidad o taxi del transporte público cerca de 30 pesos mensuales, hasta los mismos concesionarios o dueños de las unidades lo paguen y beneficien bastante a la seguridad pública de miles y miles de usuarios, la realidad es muy lamentable, es la falta de interés y coordinación institucional, esa medida era un proyecto de prevención operativa para la seguridad pública estatal, y quedó en nada.