¿REVIVIR O ENTERRAR VIVO AL PRI EN 2021? - ANÁLISIS POLÍTICO

Por Abel González Sánchez

 

EL PRI POR DENTRO En Colima, nuestro partido está huérfano, enfermo por un virus más maligno que Coronavirus y lo quieren enterrar vivo antes de morir, porque quienes lo operan hoy no son priístas, y no me refiero a Kike Rojas, hay un claro desinterés del gobernador Ignacio Peralta por revivirlo, no hay reciprocidad política de él al partido, hizo “Un gabinete fifí” son de la alta alcurnia-, no son priístas, no tienen compromisos con el PRI, llegaron y se van con Nacho, pero ya lo están vendiendo. Hay liderazgos priístas como Fernando Morena Peña, Arnoldo Ochoa y varios de nosotros que lo defendemos pero será imposible. Al PRI lo van enterrar vivo mediante negociación de la sucesión, los del gabinete dicen que se aliarán con Mario Delgado de Morena o con Locho de Movimiento Ciudadano, es un grave error. “Si Nacho entrega la silla a la oposición, será un gran fracaso histórico como persona y mandatario y el PRI perderá por años”, en lugar de hacer cambios en su gabinete, revivir al partido y buscar un candidato con fuerza social que unifique a todas las corrientes internas y externas, “todavía es tiempo” así lo aseguró un expresidente estatal del PRI, que omitiremos su nombre aunque no lo haya pedido.

 

Lo anterior es la opinión de un ex dirigente estatal y ex legislador local priísta, quizás, hay verdades enteras, a medias y algunas versiones falsas, pero la realidad es que es un priísta con capacidad de análisis. La otra gran verdad es que el PRI estatal apenas se reorganiza, todavía falta cerca de un año, sabemos que son muchos otros factores los que influyen en la problemática del tricolor pero la que más trasciende es la falta de presencia y trabajo, la grilla se intensificará más todavía a medida que lleguemos al destape de los precandidatos primero y después al arranque de las campañas.

 

LOS ASPIRANTES El presidente estatal del PRI en Colima, Enrique Rojas Orozco, mencionó los nombres de los priístas con cierto peso político que pudieran participar para buscar la candidatura por el tricolor para el 2021, mencionando a cinco; José Manuel Romero Coello, Walter Oldenbourg, Mely Romero, Oscar Ávalos y Agustín Morales, hasta hoy ninguno ha declarado nada al respecto, solo han estado en algunas actividades relacionadas a su función y al Coronavirus, quizás porque falta bastante tiempo para ver los verdaderos escenarios que se darán en su oportunidad, pues como vemos cambian de un día a otro.

 

ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DEL 2018 Si analizamos los resultados electorales en forma muy breve en las urnas efectuando una comparación entre partidos a más de un año y cinco meses, valoremos lo siguiente; En 2018 para el Congreso Local Morena tuvo en total 97, 064 votos, el Pri 63,263, Pan 51,784 votos, M.C. 22,853, Verde 20,223, PT 13,184 entre otros. Para los ayuntamientos; Morena tuvo 87,221 el Pri 67,890 y el Pan 58,613 M.C. 45,763 Partido Verde 21,163 PT 10,566, entre otros. Como podemos apreciar más claramente las estructuras priístas de que tanto hablan los liderazgos son ciertas por los resultados del mismo proceso anterior del 2018, pues la sumatorias señalan que obtuvieron una gran cantidad de votos, aunque mayor fueron los votos de castigo, un castigo con justificación dice la socióloga de la Universidad de Colima, Lupita Ochoa, pues la gente ve que la seguridad pública está por los suelos, no hay atención adecuada y responsable en los ministerios públicos y a la problemática social de Colima, además de que el PRI está desvinculado del gabinete, no lo dejaron que gestionara nada.

 

RESUMEN Lo anterior significa que a pesar de los pesares y de la mala percepción política o rechazo que tuvo y tiene el tricolor ya sea por el capitán del barco o por su tripulación catrina, como le llaman, el PRI jugará un aspecto fundamental en la sucesión estatal, sino es para ganar porque así es la opinión mayoritaria, cuando menos sí inclinará la balanza enormemente. Aunque todavía hay quienes creen que reorganizando a fondo la administración estatal y al partido, haciendo cambios en el gabinete y haciendo alianzas su partido con las fuerzas vivas de la entidad pueden dar una gran batalla. El reto del PRI o mejor dicho del gobernador es saber qué es lo que realmente decidirá si revivirlo o enterrarlo vivo antes de tiempo.