¿QUÉ VIENE? 30/DIC/19

SEAN OSMIN HAMUD RUIZ

AÑO 2020

 

 Podría intentar el tradicional recuento de noticias relevantes. Podría intentar compartir una lista de buenos deseos o propósitos. También podría querer cerrar el año con alguna reflexión sobre la política nacional o local.

Aún en lo típico, hay posibilidades.

Creo que más allá de creencias, de fe, de costumbre o de tradición, cerrar el año es cerrar un ciclo, siempre, una nueva oportunidad.

Ver más Netflix, comer más chatarra, tener más fiesta, beber más cerveza, comer más carne.

O exactamente lo contrario.

Hay que identificar que no hay bueno ni malo. El sentido moral o ético dependen mucho de las circunstancias de cada uno. Lo que si es importante es que no dejemos de dar importancia al cambio. Cuando caemos en lo estático, perdemos la esperanza.

Los retos y oportunidades son de cada instante, son por día. Pero la medición del año ayuda a recapitular.

¿Vale la pena preocuparse por los cambios del SAT a partir del próximo mes? Claro.

¿Vale la pena seguir pendientes de las incongruencias cotidianas del presidente de México? Por supuesto.

¿Vale la pena buscar ahorrar, eficientar nuestro gasto y hasta cambiar algunos hábitos financieros? Sin duda.

Pero también vale mucho la pena abrazar más. Confortar más. Empatizar mejor. Con uno mismo y con los demás.

Recuperar y reforzar los conceptos de pareja, hijos, madre, hermanos, amigos. Mucha falta hace.

 

Y que no se nos olvide la enseñanza del maestro Oogway, el primer instructor de Kung-Fu Panda, “¿Estás preocupado por lo que fue? ¿Y lo que va a ser? Hay un dicho. El ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio; por eso se llama presente.”