¿QUÉ VIENE? 3/12/2018

En el entorno actual, atónitos unos, esperanzados otros, tenemos la obligación de recrear un escenario propositivo.

En días pasados se publicó en índice de competitividad estatal publicado por el Instituto Mexicano para la Competitividad. Colima se colocó en el noveno lugar nacional. Destaca particularmente el liderazgo en el subíndice Gobiernos eficaces y eficientes. No es casualidad.

Desde la publicación de la Ley de Mejora Regulatoria para el Estado de Colima en el año 2011, el trabajo que se ha venido realizando en este sentido, da frutos y notorios. Todos los trámites que se pueden realizar en línea, un registro público de la propiedad convertido en instituto, la eliminación de múltiples trámites en diversas dependencias estatales, etcétera, han conseguido que se destaque en este renglón a nivel nacional.

Hay mucho por seguir avanzando, sin duda y la responsabilidad no recae únicamente en el aparato de gobierno. La sociedad civil organizada también debe contribuir con ideas, observaciones y críticas.

La consolidación se conseguirá en la medida en que se comprenda que no es un trabajo que se termine, sino que es continuo. Requiere de contante adaptación y apertura a las nuevas condiciones sociales y de mercado que se regulan.

Los logros son muy importantes y el reconocimiento necesario de destacar. Pero lo peor que puede suceder es dormirse en los laureles.

Lo anterior es un ejemplo de un trabajo local, de impacto en lo cotidiano y con repercusión nacional. Hay que buscarnos más afanes de este tipo, que nos generen confianza en que las cosas pueden suceder.

He aquí la visión de una posibilidad de mejora, que requiere solamente de trabajo con orden, disciplina y tesón.

Definamos líneas de acción, en conjunto, la sociedad completa. Que el derredor no nos amedrente. Podemos.