¿QUÉ SIGUE?

22/OCT/2018

Muchas incertidumbres, muchas confusiones, muchos deseos de que salgan bien las cosas. Seguimos atorados en no saber qué podemos y debemos esperar de este nuevo gobierno.

En este marasmo de pensamientos e ideas que borbotean un día sí y el otro también, quiero llamar la atención sobre un programa que se ha anunciado consistentemente, con cifras muy precisas, a lo largo de la gira de agradecimiento del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.

Me refiero específicamente a las becas anunciadas para los estudiantes de nivel medio superior y superior. Además del número de beneficiarios, el monto total del apoyo, la cantidad individualizada a entregar y la universalidad del mismo, no se ha especificado qué reglas de operación condicionarán este apoyo.

Quiero hacer algunas sugerencias.

No debe ser universal. Uno de los fundamentos del Estado es la obligación que tiene de proponer figuras y formas para la redistribución de la riqueza. Un apoyo generalizado es injusto, indebido. Si se busca que haya una menor deserción escolar por cuestiones económicas, pues hay que apoyar a aquellos que verdaderamente lo necesiten.

No deber ser incondicional. Al menos deberían sujetarse a tres requisitos. 1.- Un mínimo de asistencia a clases. 2.-Que sean acreditadas todas las materias por periodo, sin necesariamente un promedio mínimo, pero sí que se aprueben todas las asignaturas en el tiempo regular de su impartición. 3.- En caso de que se diera la baja de matrícula, a menos que haya una causa mayor, el individuo que haya gozado del beneficio, debe de alguna forma pagar el monto de beca que haya acumulado.

Tiene que estar sujeto a un control antidoping. Ridículo sería que, en las circunstancias actuales, donde una de las mayores preocupaciones sociales es el crecimiento en los índices de consumo de estupefacientes, sobre todo en edades cada vez más tempranas, comencemos a subsidiar el mismo.

Lo anterior significa mucho más trabajo para el aparato de gobierno, por supuesto. Pero no se trata de hacer las cosas con ilusión solamente. Se trata que, en la exigencia a este nuevo régimen, comiencen a hacer bien las cosas desde el principio. Y todos podemos ayudar.