NO AGUANTA VARA - AL DESNUDO

EDGAR RODRÍGUEZ H.

 

El presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, es muy llevado con todo mundo pero a la vez de piel muy delgada. Él fustiga a tiros y troyanos con su larga lengua viperina en sus conferencias mañaneras y en cuanta oportunidad se le presenta, pero se enoja si le reviran o dan tallones. “Ningún presidente de la República ha sido tan duramente atacado como el hijo de mi mamá”, clama a los cuatro vientos el hipersensible tabasqueño. Como no ha podido impedir la libre crítica periodística, se le ha ocurrido la peregrina idea de cobrarles altos impuestos a quienes la ejercen.

 

“¿Cuánto les dan para atacarme? Ganan por eso, entonces deberían de cooperar en algo. Que sigan atacando, pero que de lo que les pagan -porque es prensa vendida o alquilada- que ayuden en algo; o sea, si son, ya no 1 millón, pero 500 mil, que aporten 50 mil para una causa justa y ya con eso mantienen su permiso, su licencia para seguirme atacando”, ha decretado desde su trono presidencial quien no concibe que en el país haya líderes de opinión que por puro amor al arte y conocimiento de causa denuncian los excesos, abusos, fallas y corruptelas de los hombres y mujeres que ostentan el poder como él y sus funcionarios.

López Obrador resultó peor que su pariente López Porrillo, pues mientras que éste, lleno de santa indignación por la dura crítica que recibía por parte de columnistas en prensa escrita y de analistas en radio y televisión, les advirtió que no les pagaba para que le pegaran, insinuando con estas palabras que si continuaban haciéndolo les iba a cortar el agua; AMLO de plano los amenaza con cobrarles impuestos a sus críticos como condición para permitirles “seguirlo atacando y mantener el permiso o la licencia”.

 

Una cosa es que haya “muchos de estos expertos en medios de comunicación, formadores de opinión, (que) pagaban impuestos con facturas falsas…”, y otra, muy diferente, que con ese pretexto quiera coartar la libertad de expresión gravándola con dictatoriales impuestos adjudicándose el derecho divino a otorgar o negar licencia para ejercer el oficio periodístico. Nadie le pide a López Obrador ser cómplice ni encubridor de nadie, incluidos los columnistas que usaron facturas falsas, pero no necesita dar tantos brincos en suelo tan parejo.

Si de verdad AMLO quiere poner orden y concierto fiscal en el gremio periodístico, que instruya  a la titular del SAT Raquel Buenrostro, “ una mujer recta, íntegra, honesta, incorruptible, encargada de la operación contra las factureras”, a que investigue  a periodistas -en especial columnistas- que en sus declaraciones de impuestos hayan hecho uso de facturas falsas, pero sin utilizar ese pretexto para hacerse el mártir ni salir con la ocurrencia de que hay que pagarle impuestos por traerlo como perico a toallazos, deporte nacional que los gobiernos prianistas siempre toleraron en forma gratuita. 

 

En la misma lógica amloista de ¿Cuánto les dan para atacarme? “Ganan por eso, entonces deberían de cooperar en algo. Que sigan atacando, pero que de lo que les pagan -porque es prensa vendida o alquilada- que ayuden en algo”, habría que preguntarles a sus miles de adoradores ¿cuánto les dan por aplaudirle a su Mesías todas sus ocurrencias, puntadas y ex abruptos? Y como ganan por eso, también deberían de cooperar en algo, todo en las sagradas palabras de AMLO.

Porque si hay quienes pegan por la paga, igualmente los habrá que alaban por la paga, porque en estos tiempos de la 4T nada es gratis, ni las mentadas de madre que son a veinte. Basta ya de la doble moral amloista. Al PAN, PRI, y al vino ¡salud! Sería bueno y saludable que el presidente de la República  entendiera y aceptara que donde las dan las toman y donde las toman las dan, y que todavía le faltan 4 años de dar y recibir sin pedir ni conceder cuartel. Esto apenas empieza, lo más álgido está todavía por venir, cobrando impuestos o no.

Se dice que…

 

*Conforme pasa el tiempo y más se acerca el proceso electoral, el equipo de campaña de Virgilio Mendosa Amezcua, virtual candidato a gobernador del estado de Colima, empieza ya a conformarse y entre los nombres que ya se mencionan están: Secretario Particular, Guillermo Adame Fuentes; Coordinador General, Martín Flores Castañeda; Estrategia, Mario Anguiano Moreno y Óscar Zurroza Barrera; Coordinador de Comunicación Social, René González Chávez; Cheer Líder, Luis Gaytán Cabrera; Medio Rural, Francisco Ánzar Herrera; Organizaciones Sindicales, María Dolores González Meza; Finanzas, Rafael Gutiérrez Villalobos, Claudio Jacobo Díaz Arias, Oscar Alejandro Torres Contreras, Jorge Benítez Amezcua y Jesús Orozco Alfaro; y Atención Ciudadana, Guillermo Villa Godínez y Óscar Josué Ceja Salcedo. Todo un “Dream Team”.

 

*Poco exitosa hasta la fecha ha sido la tarea que el nuevo presidente del CDE del PRI, José Manuel Romero Coello ha emprendido para regresar al rebaño tricolor a los pastores que fueron ignorados por el primer priista del estado y sus poderosos e  influyentes tutores políticos. Lo oyen pero no lo escuchan, mucho menos los convence. Así que deberá apresurar el paso.