¿ME CONTESTA UNA ENCUESTA? - SOCIALIZANDO DATOS

Balvanero Balderrama García

 

Ante los tiempos que se viven, hemos tenido que cambiar, modificar, utilizar la creatividad, para seguir atendiendo las responsabilidades propias.

 

Así, el sector educativo –en todos sus niveles-, utiliza la tecnología para mantener el contacto, y el ciclo, entre docentes y estudiantes. Todo un reto. Con las opiniones que se han vertido a este respecto, muchas con gran conocimiento de causa y otras no tanto, es una realidad que hay desventajas para sectores importantes.

 

Así mismo, el sector privado ha incrementado –otros más, implementado- las entregas a los domicilios; compras en línea. Otras más, las que pueden, han implementado el trabajo desde casa.

 

Todo gira, ahora, en torno a las tecnologías, para trabajar, para estar en contacto, para divertirse. Los festejos, las reuniones, el ir y venir, esperan mejores tiempos.

La institución responsable de la estadística en el país, el INEGI, también ha tenido que implementar estrategias distintas para la captación de información en campo. Es verdad que hace muchos años ya está el servicio de responder en línea para algunas encuestas, pero ahora es un imperativo para aquellas que se realizaban mediante la entrevista directa, cara cara. Algunas se realizarán mediante entrevista telefónica.

 

Es el caso, entre otras, de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, ENOE por sus siglas, que el día lunes dio a conocer las cifras del pasado mes de marzo. El dato de la Tasa de Desocupación fue de 3.3 por ciento de la Población Económicamente Activa; en el mes de febrero pasado fue de 3.7%.

 

Todo un reto mantener, en las condiciones actuales, el indispensable fluir de la información estadística y geografía, necesarísima para la toma de decisiones.

En otro orden de ideas; me llamó la atención de una sugerencia del Dr. Juan Carlos Yáñez Velasco sobre una biografía de Leonardo Da Vinci, escrita por Walter Isaacson. Estoy en su lectura.

 

El Renacimiento, ha sido una época que me interpela. Y siendo Da Vinci “el arquetipo del hombre del Renacimiento”, como lo señala el autor, es un libro sumamente interesante.

 

No es mi intención hacer un análisis de la obra, sino señalar dos o tres aspectos. Uno de ellos, es su insaciable curiosidad, su constante idear, dibujar bocetos, escribir, preguntarse y, algo muy interesante, preguntar.

 

En su búsqueda por saber, no pretendía saberlo todo y era dado a dejar por escrito preguntas que realizar a ciertas y cuales personas, especialistas en el tema de su interés. A este respecto escribe Isaacson: ...llegó a ver que el progreso de la ciencia surgía de un diálogo entre ambas. Eso, a su vez, lo ayudó a darse cuenta de que el saber también provenía de un diálogo relacionado: el que existe entre la teoría y la práctica.

 

Da Vinci supo aprovechar el recién invento de Gutenberg, la imprenta (1440, www.imprenta.net/quien-invento-la-imprenta). Lo señala el ritmo en el que los adquiere: en 1480 hace una relación con 5 libros; en 1492 poseía cerca de cuarenta; y, en 1504, tenía 60 libros más.

 

Este confinamiento nos da la oportunidad de explorar, la lectura es una de esas actividades altamente recomendables.