LA REALIDAD DE LA INSEGURIDAD PÚBLICA EN COLIMA - ANÁLISIS POLÍTICO

Por Abel González Sánchez

Colima, todos los estados del país o nuestra nación, enfrentan el conflicto más grave y preocupante de la sociedad de hoy en día, el avance de la inseguridad pública por el impacto del aumento de la delincuencia organizada y de los delitos comunes, los robos y fraudes, sin que puedan pararlos nuestros gobiernos, por una grave y manifiesta descoordinación institucional al grado de que se culpan unos a otros, pero también porque la ciudadanía o las familias no se organizan, ni asumen su propia responsabilidad, inclusive si en su casa tienen a un familiar que roba, asesina o consume drogas, consideran que es culpa del gobierno.

 

En los últimos veinte años la seguridad pública en México está siendo sujeta a una confusa y mala estrategia del gobierno de la república cada seis años, cambian planes, no hay un orden, ni  coordinación de la federación con los estados, aseguran los diferentes centros de inteligencia policiales internacionales y la misma ONU, así lo han precisado, aseguran que el gobierno federal de México no ha puesto real interés por combatir al crimen organizado en los estados y en el país, tiene a mucho personal de militares, de marinos y hoy de la Guardia Nacional, pero con gran rezago tecnológico logístico rebasado por la realidad y sin recursos para alimentarlos cuando los comisiona a las entidades, así lo han señalado públicamente hoy en día varios elementos de la misma Guardia Nacional, que no tienen donde dormir y menos que comer cuando son comisionados tienen que pagar los gobiernos estatales o municipales. Las delegaciones federales de la Fiscalía General de la República no funcionan por falta de recursos, no tienen unidades ni personal suficiente y el representante de la Guardia Nacional en el caso de Colima pareciera una figura decorativa, porque no le asignaron recursos, equipo ni personal, ambos conjuntamente con los militares y marinos representan realmente al gobierno federal en materia de seguridad pública en Colima, para investigar y desterrar a las organizaciones criminales en la entidad y los municipios, porque a ellos son los que les compete.

 

LA DELINCUENCIA ORGANIZADA ASUNTO FEDERAL Erna Solberg, primera ministra de Noruega, en una visita a México la prensa le preguntó cuál problema veía en México, respondiendo, que veía a la inseguridad pública como su gran problema para avanzar en el desarrollo nacional e internacional, manifestó, necesitan dedicarle más tiempo y más recursos de la nación a la seguridad pública, y agregó que la gran desigualdad histórica es el problema, tienen que reducir la brecha entre ricos y pobres y generar muchos empleos mejor remunerados para evitar crecer a las organizaciones criminales.

 

Dijo, los mexicanos se pelean por la inseguridad en los tres niveles de gobierno en México por razones de partidos, los dividen, se culpan unos a otros de la criminalidad en lugar de organizarse y unirse, por eso la gente pierde la fe en sus gobiernos, desconfían así de todos, y más cuando las instituciones jurídicas no parecen capaces, así nos dicen los estudios, disculpen si hablo fuerte, dicen que las Fiscalías y los Juzgados son lentos y burocráticos para mandar a la cárcel a los que son los verdaderos culpables de cometer homicidios, portar armas o cometer robos, por eso crecen las organizaciones criminales y esto será imposible resolverlo ante un gobierno desorganizado.

 

Agregó, por eso deben hacer depuración de Fiscales, pues hacerlos inamovibles se corrompen, iguales los jueces, cada año deben evaluar y ratificar sus cargos, allí tienen el problema. Además, se debe acabar con la impunidad, tampoco hacen inteligencia criminal, se necesita dar la condena apropiada, el gobierno de Peña Nieto tiene la mayor responsabilidad nacional porque tiene el control de los recursos económicos de la federación y debería también modernizar su legislación criminal, no es hacerla más grande y compleja, sino reducirla para hacerla práctica. Si analizamos lo anterior, la apreciación externa de Noruega es la cruda realidad nacional de la seguridad pública y reflejo de lo que ocurre en todos los estados y municipios del país, incluyendo Colima. La propia “Ley federal contra la Delincuencia Organizada” promulgada el 7 de noviembre de 1966 y reformada el 8 de noviembre de 2019, señala claramente que la investigación de los delitos y la persecución de las organizaciones criminales competen al gobierno federal mediante la ahora llamada Fiscalía General de la República y se supone que la nueva Guardia Nacional se conformó para este propósito.

 

LA DESCORDINACIÓN EL GRAN PROBLEMA En Colima y en todo el país el gran problema de las fuerzas federales, estatales y municipales es la gran descoordinación institucional de los tres niveles de gobierno por razones políticas, de partido y por los cotos de poder de cada dependencia de seguridad, los militares se sienten superiores y no permiten ordenes estatales y menos de municipales, los de la marina no se dejan recibir indicaciones de los militares, cada uno tiene sus funciones dicen, la judicial federal no quiere a la estatal y viceversa, es un verdadero grillerío, los alcaldes por otra parte traen su propia estrategia y por ser de un partido contrario ni siquiera asiste a reuniones que convoque el Secretario de Seguridad o el gobernador, es da dar risa. Una pregunta Ante esta realidad ¿A quién culparemos si hay algún homicidio de la delincuencia organizada?

 

LA COORDINACIÓN GENERAL DEL MANDO ESTATAL MIXTO Hace como dos años y medio se inició a operar estratégicamente un exhorto del gobernador para unir las fuerzas de seguridad en la entidad, federales, estatales y municipales con la creación de la Coordinación General del Mando Mixto y designaron a Javier Salazar Salazar, un colimense que tiene amplia carrera policial en la Secretaría de Seguridad Pública, rápidamente Salazar tuvo apoyo de los diferentes mandos y empezó a reunir entre diez a 15 unidades de diferentes corporaciones, de militares, marina, policías estatales y municipales, la FGR nunca va porque no tiene personal, para acudir a los diferentes municipios a realizar operativos sorpresa a las entradas y salidas, así como en ciertas localidades, pero al cambio repentino del Secretario de Seguridad Pública, el que llegó abandonó la intensión de fortalecer esta figura operativa y hasta removieron a Salazar a otro lugar porque ahora el plan estratégico era otro. El gran problema de fondo en síntesis sigue siendo quieran o no reconocer, la gran descoordinación institucional de las dependencias de seguridad en la entidad de los tres niveles, porque no han querido reconocer que el Gabinete de Seguridad Estatal no ha funcionado porque se ha burocratizado, y porque los mandos del gobierno federal, que representan, FGR, Militares, Marina, Gobernación y Guardia Nacional, que son los responsables de la investigación, análisis y persecución de las organizaciones criminales no han cerrado filas para diseñar un plan único nacional, aunque atinadamente el presidente Manuel López Obrador exhortó la creación de un mando Mixto para la Guardia Nacional que es lo más correcto estratégicamente, así llegarían unidos a un estado.

 

LA MUERTE DE LA DIPUTADA Y LOS POLICIAS La lamentable muerte de la legisladora Anel Bueno y los siete policías estatales sin lugar a dudas es por la culpa de los homicidas que realizaron estos hechos criminales, culpar políticamente a los policías municipales de Ixtlahuacán o al gobernador es demasiado fácil y cómodo para los que opinamos públicamente, pero lo que no se vale es que los funcionarios del gobierno federal también jueguen y engañen a la gente, como lo hizo el Subsecretario de Gobernación y otros altos funcionarios de que el culpable es el gobierno del estado de Colima, creo que ya deberíamos superar esa etapa de engaños y de grilla y golpes entre los diferentes niveles de gobierno, cuando le compete investigar estos crímenes más bien al gobierno federal, aunque también se ve mal que un Secretario de Seguridad Estatal culpe a un municipio de su inseguridad, porque están en peores condiciones, si un alto funcionario de Gobernación observa que un estado como Colima tiene graves problemas con la delincuencia organizada, como es un problema de la federación lo que debe hacer es mandar personal federal de la Guardia Nacional a investigar los crímenes y respaldar a la entidad y a los municipios que se encuentren con graves problemas, pues de poco sirve grillar, y engañar a la gente, culpándose unos a otros.

 

ADECUADO NOMBRAMIENTO, NUEVA ETAPA Y FINAL DEL SEXENIO A petición del público ha deber dicho el gobernador, nombraré a un originario de Manzanillo, y nos tapó la boca por exhortarle que nombrara a un colimense, pues le dio el nombramiento al Vicealmirante Miguel Ángel García Ramírez como nuevo Secretario de Seguridad Pública, una persona reconocida en los mandos policiales del estado, con disciplina naval y militar lo que permitirá el apoyo de las fuerzas federales de la entidad, ya que está identificado con ellos, fue Director de Seguridad Pública Municipal en Manzanillo en la administración de Gaby Benavides, y conoce las estructuras de la dependencia que ahora representará, ojalá logre reordenar a la institución, y designe a los Directores de los Ceresos, pues no hay, y respete y respalde al personal policial que ha sido menospreciados, aunque haga la depuración que hacen al llegar, y ojalá logre nuevamente fortalecer a la Coordinación Estatal del Mando Mixto para que otra vez reúna diariamente por lo menos diez unidades y los comisionen a realizar los operativos sorpresas en los diez municipios como antes se hacía recuperando vehículos robados o armas a las entradas y salidas de las localidades y para darle más confianza a la percepción social de su trabajo, pues no vemos que hacía hasta hace poco la dependencia y así será más efectiva a favor de los colimenses, pues el nuevo titular sabe que es la última oportunidad que tiene la actual administración o el gobernador para mejorar su imagen en temas de seguridad pública. 

 

LA MARCHA CONTRA LA INSEGURIDAD Afortunadamente los organizadores de la marcha y sus participantes les resultó muy bien su evento, ya que no hubo actos vandálicos, ni agresiones físicas o violencia y protestaron por los desaparecidos, el secuestro y la muerte de la diputada Anel Bueno, y el asesinato de los siete policías estatales y otros homicidios que no han tenido respuesta, es un derecho de manifestarse y además les asiste la razón de exigir mayor seguridad pública, solo que hay que demandar también y denunciar a los que verdaderamente les corresponde hacer su trabajo de controlar la delincuencia organizada y que es pedirle también a la federación conforme a nuestra propia Constitución Mexicana, urge que la Guardia Nacional si es que existe en Colima, la FGR, los militares y marinos asignados al estado se unan con el gobierno estatal y los presidentes municipales, sería mejor que las autoridades y partidos no nos dividan a los ciudadanos y mejor trabajen unidos, con la seguridad pública no deben grillar, tenemos fe en esa Guardia Nacional pero no la vemos.