LA DESIGUALDAD- HUMANITAS

NIKOLA VARGOVA

 

Lo que se me grabó en mi mente son los deseos de mis estimados amigos que van en el sentido de la esperanza de que la civilización va a aprender de esta pandemia y seguir adelante más fuerte, pero con respeto hacia otras personas y nuestra Tierra. En estos momentos, cuando estamos enjaulados y reflexionamos, empezamos a pensar hacia nuestro interior, nuestro corazón. Estamos viviendo momentos fuertes que podemos comparar con los minutos antes de morir, aunque en realidad estamos muriendo casi diario. No únicamente por la muerte que ahora camina por todos lados, sino por las preocupaciones, por los compromisos que no podemos cumplir. Yo como abogada, que es una de las profesiones más nobles del mundo, no puedo cumplir con todos los compromisos que tengo con mis clientes, por la cuestión de la jurisdicción que está restringida de manera radical. Varios países tienen la costumbre que después de terminar los estudios de la licenciatura cada abogado promete ante el representante del órgano de profesiones y ante sus compañeros como testigos que va ejercer su profesión con el respeto, la lealtad y la honradez defendiendo su cliente cumpliendo sus órdenes. Realmente es un juramento igual al de los médicos. Ellos salvan vidas, nosotros los abogados salvamos las libertades, no obstante, también otros derechos de las personas. Y los abogados ahora no pueden asegurar las demandas esenciales como es el incumplimiento de la pensión alimenticia que representa el interés de la sociedad o los divorcios de matrimonios tan destruidos, cuando más probable por la no actuación va a llegar a la violencia entre parejas, no hablando sobre inseguridad que tienen los acusados encarcelados esperando a sus juicios que sin la voluntad del abogado se suspendió.

 

¿Por qué en estos momentos difíciles cuando deberíamos unirnos, se da preferencia a unos trabajos, se hace más importante una profesión como la otra? ¿Por qué las construcciones siguen trabajando y los juzgados están cerrados? ¿Por qué un ciudadano puede abrir una nueva cuenta en el banco, pero no puede presentar una demanda? En una sociedad democrática la justicia debería ser lo más importante, algo que nos da la seguridad y el orden. ¡No sigamos generando la desigualdad!

 

Cada problema tiene su solución y yo personalmente pienso que el problema de los juzgados cerrados se puede solucionar fácilmente con las medidas de sana distancia y desinfección obligatoria que aplican también otras empresas e instituciones. La justicia no debería pararse ni en el estado de guerra. Las Instituciones públicas trabajan con base a las citas, las tiendas y bancos tienen ingreso controlado. ¿Por qué los juzgados no? ¿Hay algún interés escondido detrás de NO ESTADO DE DERECHO?

 

No se trata únicamente de la subsistencia de los abogados postulantes, sino también de la seguridad jurídica como tal, no obstante, con eso que vivimos ahora de manera directa se viola el derecho fundamental al trabajo protegido dentro de la Constitución Mexicana en el artículo 123.- como también el articulo 5.- que establece la prohibición del impedimento a ninguna persona dedicarse a la profesión, industria, comercio o trabajo que le acomode, siendo lícitos. Este derecho está restringido en este momento por una resolución gubernativa cual legalidad podemos discutir, porque es cierto que de manera directa viola derechos de terceros, a vez de unirnos para enfrentar la pandemia genera manifestaciones y agresiones y finalmente genera desigualdad porque no hay los mismos criterios para toda la sociedad.

 

Esta pandemia si nos dejamos, puede enseñarnos a aplicar los principios básicos de la higiene, necesidad de la alimentación sana, también la importancia de las profesiones esenciales para nuestra vida con respeto a la igualdad entre todos nosotros, y finalmente que juntos podemos lograr más.