LA CAPITAL RELEVANTE PARA EL 2021 - ANÁLISIS POLÍTICO

Por Abel González Sánchez

 

Colima capital sigue siendo la joya de la corona para los aspirantes a la gubernatura, aunque varios gobernadores han tenido que luchar contra corriente debido a que el alcalde ha sido en varias ocasiones de oposición al PRI, lo que indica que la polarización política que existe en el municipio de Colima ya tiene varios años, a tal grado que la diferencia de votos se ha reducido bastante, pues en algunas ocasiones se ha ganado por menos de mil votos, lo que no es una gran ventaja entre los partidos y entonces es un foco rojo cada seis años para la gubernatura.

 

Por tal motivo esta disputa de máscara contra cabellera por lo regular se da siempre tres años antes de postular al posible aspirante a la gubernatura, para consolidar desde el Ayuntamiento de Colima la candidatura oficial del partido que la tenga, el gran proyecto rumbo a la gubernatura para el 2021 la tenía Héctor Insúa pero la desaprovechó y se la tumbaron en el pasado 2018, pues de la presidencia de Colima, recordemos, de allí han surgido varios gobernadores, incluyendo a Mario Anguiano y al propio actual gobernador Ignacio Peralta. 

Hoy la capital de Colima la tiene Leoncio “Locho” Morán de Movimiento Ciudadano, se la ganó a Héctor Insúa García del PAN-PRD, quien siendo alcalde pretendió nuevamente mantenerse al frente del ayuntamiento rumbo al 2021, fue una disputa electoral desigual porque él tenía el control de las estructuras y recursos del ayuntamiento, mas sin embargo ganó Locho, logrando Héctor Insúa el segundo lugar, el tercer lugar quedó en Rafael Briceño (Morena-PT-PES) y en cuarto Walter Oldenbourg (PRI-PVEM) quien tuvo cerca de 500 votos menos que Briceño, pero que su derrota, aseguran los priístas, fue porque lo destaparon como candidato ciudadano ya que estaban prácticamente en la campaña, es decir no lo proyectaron a tiempo, era candidatura ciudadana, y tal como ahora el PRI no ha fortalecido a ninguna candidatura para la sucesión estatal, al menos no la vemos.

Pero volviendo al tema, debemos advertir también que la capital no tiene la llave para abrir automáticamente las puertas de Palacio de Gobierno, pues muchos presidentes muncipales de la capital han pasado sin pena ni gloria porque no ha trascendido su labor como buenos alcaldes, y se han fortalecido otros proyectos que han logrado con diferentes corrientes locales y nacionales la postulación a gobernador y ganan. No podemos decir hoy que Leoncio Morán está haciendo una mala labor en las colonias de la capital, pues se ve muy activo y será un hueso duro de reoer en la sucesión estatal, su boleto por el MC ya lo trae en la bolsa, faltará ahora visualizar cuáles serán los perfiles de sus competidores, la decisión de la famosa 4T tardará mucho para unirlos, están todos contra todos, no dejan títere con cabeza, y en cuanto el PRI, sigue con el sueño de los justos, analiza, espera y espera con quien jugarla, aunque la decisión será local, no nacional, pero lo destapara a lo mejor ya que estén cerca de llegar a la meta. 

Reconocemos que PRI jamás ha perdido la gubernatura en Colima, pero sea quien sea el candidato, saben los priístas que los resultados electorales históricos en los municipios y en la misma gubernatura son cada vez más complejos y competitivos, de hecho solo se tienen dos municipios chicos ganados por el PRI, y la diferencia de votos para la gubernatura es cada 6 años más poca, por muchos factores políticos, económicos y sociales, dicen que es el avance democrático y la lucha por el poder político natural.

La verdad es que la gente vota siempre por el cambio por las mismas condiciones permanentes de pobreza, ya lo hemos vivido con los ayuntamientos, en nuestros municipios ganó hasta el PRD en rechazo al PRI, y después regresan al tricolor, después cambian al PAN o al Verde, y regresan al tricolor, hoy varios están con Morena y en el 2021 no lo sabemos cuál será el rumbo debido a los conflictos que genera el arte de gobernar sin recursos, por tal motivo analizamos que no son exclusivamente los partidos los que garantizan una buena administración ni sus equipos, sino en gran parte son los que están al frente de la gubernatura o de las alcaldías, son los perfiles, las personas que ocupan dichos cargos.

Por ello creemos que el éxito para la sucesión estatal próxima estará en gran parte en el perfil político de la o el candidato que a la gente le guste, no propiamente del partido que represente, aunque si influye, pero necesitamos gente más sensible, sencilla, más cercano a la gente, que sea alguien que concerte, no conflictiva o conflictivo porque no se gana con ataques sino con trabajo, que sea popular, que logre acuerdos y se identifique más con la gente, y lógico que tenga experiencia política y visión para impulsar al desarrollo del estado.