EL JUICIO POLÍTICO A LOS EXPRESIDENTES - ANÁLISIS POLÍTICO

 

Por Abel González Sánchez

 

El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó ayer al Senado la solicitud para una consulta popular, para enjuiciar a los ex presidentes de México, primero se promovieron los módulos para la la captación de firmas de ciudadanos de todo el país para la consulta popular para enjuiciar a los exmandatarios federales que hayan incurrido en corrupción u otros delitos, se dice que se operó desorganizadamente y no obtuvieron ni el 10 por ciento de los 30 millones de mexicanos que votaron jubilosos en 2018, porque las redes sociales operaron duro cuestionando a la iniciativa, pero además los partidos opuestos al mandatario nacional aseguraron que el tema es una cortina de humo, es politiquería rumbo al 2021, al margen de la propia Constitución y porque las cosas no le han salido del todo bien al mandatario federal en la pandemia y en su administración, sin embargo vale la pena analizar este tema que en realidad es muy importante.

 

El líder nacional del PAN, Marko Cortés, mencionó esta semana que la consulta es innecesaria, de risa, de engaño popular, que si el presidente López Obrador tiene pruebas contra exmandatarios como Carlos Salinas, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, entonces haga una denuncia formal. “Que no haga política, que haga justicia, que dé resultados de su administración, la ley no se consulta, la ley se aplica”.

 

Por otra parte la bancada del PRI en la Cámara de Diputados reconoció la facultad del Ejecutivo federal para promover la consulta, dijo que no está a discusión de someter o no a consulta ciudadana el juicio a los últimos cinco expresidentes de México, pero sí está en contra de que se convierta en un linchamiento mediático político rumbo al 2021, “Vamos a defender el respeto a la ley, a la legalidad, eso es lo que vamos a defender, nosotros no estamos a favor de linchamientos mediáticos de nadie, y no es para el expresidente del tricolor o algún mandatario, es para todos los ciudadanos.

 

A pesar de estas críticas, el presidente de México con su temple o terquedad, pidió ayer 15 de septiembre al Senado una consulta popular para enjuiciar a cinco expresidentes del país a los que acusa de corrupción y privatizaciones ilegales de bienes públicos durante sus gestiones, señaló directamente a los expresidentes Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, quienes gobernaron sucesivamente a México de 1988 a 2018. El mandatario acusa que durante esos gobiernos hubo "concentración desmesurada de la riqueza, quebrantos monumentales al erario, privatización de los bienes públicos y corrupción generalizada". Durante el acto protocolario en la Cámara Alta, Ricardo Monreal Ávila informó que este mismo martes iniciará el trámite constitucional establecido.

 

EX PRESIDENTES Y GOBERNADORES EN EL OJO El presidente del país tenga o no razón de peso legal, tocó un tema muy relevante para los mexicanos quieran o no verlo así los partidos políticos, pero para nosotros los ciudadanos apartidistas, los de a pie, vemos que es un tema importante y de conciencia social sobre la gran corrupción que pesa como loza en nuestro país que retarda su desarrollo económico y con justicia social para los millones de ciudadanos empobrecidos ya que ningún mandatario nacional ha sido destituido en la historia sino mediante las armas, ni ha pisado la cárcel por corrupción después de que se consolidó la Constitución, aun cuando vemos que salen multimillonarios todos los expresidentes y la mayoría de los gobernadores, gozando además de privilegios extraordinarios de impunidad y apoyos absurdos, con pensión, personal y vehículos oficiales. Por algo se empieza para parar la corrupción, hagamos conciencia.

 

CAMBIAR EL ORDEN CONSTITUCIONAL Reconocemos que el orden constitucional lo hicieron muy complejo y burocrático a nivel federal y en los estados para enjuiciar tanto a los presidentes, ex presidentes, gobernadores y ex gobernadores, porque las Cámaras del Congreso -la Cámara de Diputados como órgano de acusación y la Cámara de Senadores como órgano de sentencia- han llegado puros aliados de un solo partido, lo mismo ocurre en los estados, en los Congresos Locales llegan los amigos de los gobernadores entrantes.

 

No podemos negar que sí han existido juicios políticos contra algunos ex gobernadores que han perseguido y hasta encarcelado huyendo a otros países, pero salvo excepciones, lo han hecho más bien por venganzas políticas de los mismos expresidentes y por venganzas de los mismos gobernadores entrantes por sus enfrentamientos con grupos en pugna del mismo partido para marginarlos, como se visualizó en el caso de Mario Anguiano Moreno en Colima, que fue más bien un pleito político por la sucesión estatal pasada, ahora habrá otro gran pleito en la sucesión del 2021 y no será entre los grupos priístas sino de Morenistas con priístas ya que no perderán la gubernatura tan fácil, pero el juicio a los expresidentes es un buen tema ni duda cabe, de conciencia social, aunque muy difícil para abordarlo en pocas líneas. Pero definitivamente esta iniciativa dejará un precedente político social para los mexicanos, aunque sea una verdadera lástima que la mayoría de legisladores federales y locales morenistas han hecho un papel mediocre a nivel nacional, dedicándose al pleito y a la crítica entre ellos mismos sin aportar nada, la mayoría han hecho quedar muy mal al presidente y disque quieren repetir plato.