EL DESPOJO - HUMANITAS

Mtra. NIKOLA VARGOVA

 

 

Escuchando la palabra "despojo" nuestra mente imagina la comisión de los hechos punibles, en la mayoría de los casos consistentes en la violación de la posesión que tenemos en relación con los bienes inmuebles como la casa o los terrenos. Pero no quiero generalizar. La posesión es una situación jurídica adquirida en virtud de un acto jurídico como la compra, el contrato del arrendamiento, usufructo etc. En los tiempos antiguos de Roma, que se considera como temporada del nacimiento de la cultura jurídica, fue el acto de la entrega de la posesión muy formal y con mayor importancia como el mismo acto jurídico o título legal. Con compra de una casa el vendedor formalmente en la presencia de los testigos entregó llaves de la casa al comprador, con compra de las cosas muebles el requisito esencial fue físicamente entregar el objeto, aunque esto significaría personalmente entregar 20 vacas al comprador. Realmente podemos decir que el acto jurídico y su realización tuvo pronunciamiento sobre el nivel de la sociedad.

 

En estos tiempos nos estamos acelerando, a vez de realizar actos jurídicos formalmente, dimos la importancia a la cantidad. La gente compra, vende, renta sin ningún acto formal de la entrega de la posesión y en algunas veces hasta sin ver y conocer físicamente el inmueble que estamos comprando y menos hablando sobre la compra por el Internet. Vecinos ni saben si alguien rentó o compró la casa que tenía buen rato desocupada o ni se dieron cuenta que dentro de la casa se andan cambiando personas como sábanas de la cama. Los delitos graves, que en algunos sistemas jurídicos se antes pagaron con la muerte, ahora ni tienen mayor importancia. El patrimonio no significa nada y parece que gana quien se mete primero o su forma de ser es más agresiva para poder apoderarse de cosas sin título legítimo. En la aceleración diaria nos despojamos a parte de lo material también de las ideas, de las personas, de las vidas queriendo ser dueños de todo por puro antojo. El solo acto jurídico y la legalidad pierde la importancia y la durabilidad asegurada por la formalidad en la realización de los actos jurídicos como requisito, que puede perfeccionar su realización, ya no es el requisito esencial. Si alguien compra la casa, es cierto que este acto no es de realización diaria y debería actuar con plena responsabilidad, seriedad y a parte de la compra o renta, nuestra vida es llena de actos jurídicos que por falta de formalidad carecen de veracidad. Nuestra actuación parece más a las vidas de los animales, actuamos instintivamente sin pensar las consecuencias con actitud de "me gusta lo agarro".

 

Aparentemente en la naturaleza gana el mas agresivo, el que representa la selección natural pero no es cierto, hasta los animales tienen técnica de cazar, estrategias como combatir a sus enemigos, aunque físicamente son mucho más fuertes, y nosotros con nuestra calidad de humanos teniendo otras habilidades y usando ética que viene en nuestra actuación apegada a la lógica humana, lo físico se queda finalmente con la menos importancia y el uso de la fuerza combatido por la ley. No quiero decir que es la omisión del señalamiento la ley, respecto a la entrega de la posesión de manera formal como el acto jurídico sino es la actuación de nosotros, la necesidad dar la importancia a la actuación humana a los mismos actos jurídicos con la finalidad de dar importancia a nosotros, humanos.