EL ASALTO DEL TODOPODEROSO (I DE III PARTES) - APUNTES DE CAMPAÑA

Por: Alberto Liceaga 

 

En la antesala del proceso electoral 2021 hay temas nacionales que llaman poderosamente la atención y que merecen ser comentados, por su probable presencia en las próximas campañas.

 

Desde que inició el actual gobierno federal, hemos sido testigos de acciones, discursos y señalamientos que se han orientado a fomentar la división, el odio y la manipulación de la sociedad.

 

Cada día se ventila un doble discurso, según sea la conveniencia. Y no es un asunto de confusión o de ignorancia. Sino de marcar la agenda mediática para impulsar temas que luego concretarán en hechos. O para desviar la atención de inmediato en asuntos que no le son favorables. Porque hay gente pensante. Aun contraviniendo sus propios compromisos y dichos de campaña.

 

Hechos que han violado una y otra vez, sistemáticamente y con el mayor de los descaros y cinismos, las leyes nacionales. Si. Las mismas leyes con las que se envuelve la cantaleta de que la corrupción es cosa del pasado, que los corruptos son los que se fueron y que con esas leyes serán juzgados.

 

Cuando nunca como hoy, históricamente, la corrupción cabalga a rienda suelta con jinetes más voraces y expertos, por los pasillos de la transformación.

 

Corrupción como cuando se exime, con señalamientos y evidencias públicas e incontestables, a responsables como Bartlett; o cuando se hace caso omiso del inmenso nepotismo y tráfico de influencias de los superdelegados estatales; o cuando se ejercen miles de millones de pesos en compras directas del gobierno a sus proveedores consentidos, sin respeto a la legalidad y en un increíble 75% del presupuesto nacional; o cuando se toman decisiones caprichosas para cancelar obras de vital importancia nacional, como el aeropuerto de la Ciudad de México, y pagar altísimas sumas de dinero como indemnización.

 

Cifras tasadas en miles de millones de pesos, sin estar presupuestalmente autorizados ni siquiera existir el fundamento legal en las leyes mexicanas para proceder a su cancelación y mucho menos compensación a los inversionistas.

Y de este tipo de actos y hechos hay muchísimos y llenos de corrupción, de los que la justicia, en su momento, deberá exigir cuentas y señalar responsabilidades, que merecen ser severas por el gravísimo daño al patrimonio mexicano. Recursos que muy bien hubieran servido para mejorar la salud, el empleo y la calidad de vida de los más necesitados.

 

Porque en el gobierno, el capricho no es causal para cancelar ni indemnizar ninguna obra o servicio. No existe en las leyes mexicanas. Y el uso indebido de las facultades y los recursos públicos federales, o la desviación de los mismos, sí son un delito grave.

 

Recuerde la liberación de Ovidio, el hijo del Chapo, en aquella famosa aprehensión frustrada, con orden de por medio, transgrediendo todo proceso judicial. Una acción pensada, orquestada, autorizada y supervisada. Unos cuantos contra unos muchos. Y el usted perdone Don Ovidio, como epítome.

Memorable la sumisión y obediencia, dictada desde una camioneta. Y en su sueño quiso inmortalizarse en la propia tierra del Chapo y en el mismo día de aniversario del nacimiento de Ovidio. Que quedara para la historia el pasaje de su alta investidura, coincidente en esa fecha y lugar, para acudir por unas modestas obras y desbordar muestras de afecto y pleitesía hacia la doña, la madre, la abuela, la matriarca. Amor y paz. Abrazos y sonrisas. Foto inmortal.

Su ambición no tiene límites y está nutrida de sueños de grandeza, de tiranía, poder e inmortalidad, egolatría, autoritarismo, llena de odio, rencor y de venganza. Fuera de toda realidad. Pero plena de codicia. Como todo un trastorno disociativo.

 

Por ello no necesita que nadie le señale el valor de su honorabilidad, del respeto al cargo. Mucho menos que lo reclame, lo permita o no. Ni víboras prietas ni tepocatas. Como lo hizo con Fox. Porque él solo se ha encargado de devaluar su primera magistratura. Y de engendrar la BOA que devorará su serpiente.

Y en este escenario se desarrollarán las elecciones del 2021.

Y lo leo así desde mis apuntes de campaña.