DESDE LA CURUL 26 - 18/05/20

Por Juan Ramón Negrete Jiménez

 

Mesa sin invitados…

 

El pasado 5 de mayo se anunció que el Congreso del Estado a través de la Comisión de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales y la Comisión de Gobierno Interno y Acuerdos Parlamentarios de la Quincuagésimo Novena Legislaturas habían instalado la mesa de la reforma electoral y hacían referencia a que sería una de gran calado en donde pretenden reducir el número de diputados y de regidores de los diez ayuntamientos.

 

La mesa de la reforma electoral se instaló muy tarde, pues para que se puedan aplicar esas reformas que abarcan modificaciones a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Colima, al Código Electoral del Estado, así como al Código Penal para el Estado de Colima, y la Ley del Sistema de Medios de Impugnación entre otros ordenamientos, y que deben estar concluidos y publicados en el periódico oficial “El Estado de Colima”, a más tardar el 31 de mayo del presente año.

 

Cuando se hizo el anuncio de que se había instalado la mesa de la reforma electoral lo primero que creí es que habían sido invitados todos los interesados en sacar un documento muy bien consensuado, por lo que esperaba ver a los presidentes de todos los partidos políticos y al menos su secretario de elecciones y su abogado, así como a los titulares del Instituto Electoral del Estado, del Tribunal Electoral del Estado, de los Poderes Ejecutivo y Judicial, académicos y estudiosos de la materia electoral, además de los legisladores, y alcaldes, cuando menos.

 

Sin embargo, comenzaron a transcurrir los días y en el Congreso el Estado no se veía mayor movimiento, al parecer el día 4 de mayo hubo una reunión a la que invitaron a la presidenta del Consejo General del Instituto Electoral del Estado, pero a nadie más y eso porque días antes la Consejera Nirvana Fabiola Rosales Ochoa, había presentado una iniciativa para modificar al menos 71 artículos del Código Electoral del Estado, pero apenas fue un par de horas y un solo día.

 

Transcurrieron los días del 5 al 13 de mayo y ese día ya se estaba presionando a algunos diputados del grupo mayoritario del Congreso, para que firmaran ya el dictamen de la Comisión de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales, que encabeza Arturo García Arias, es decir en apenas 8 días naturales, ya estaban dando por concluidos los trabajos de reforma electoral decidida por apenas los integrantes de una Comisión legislativa, sin haber escuchado a partidos, ni académicos, ni estudiosos de la cosa electoral, en fin sin escuchar a casi nadie.

 

Si no se dio por concluido el dictamen es porque dentro de la Comisión de Estudios Legislativos, hay miembros inclusive de MORENA, que no están de acuerdo en la manera en que se hicieron las cosas y que saben desde ahora, que la famosa reforma electoral no va a ser aprobada en el pleno de la Quincuagésimo Novena Legislatura, y en consecuencia no habrá una reforma electoral del fondo, bueno ni siquiera a miscelánea electoral va a llegar.

 

En esos menos de ocho días que se estuvieron reuniendo algunos de las y los diputados de MORENA y del PT, se pusieron a trabajar básicamente en la  iniciativa que desde el 17 de octubre de 2019, presentó la diputada Francis Anel Bueno Sánchez, donde proponía reducir el número de diputados por las dos vías, la de mayoría relativa y la de representación proporcional, y bajar de 25 a 17 integrantes de la legislatura, para lo cual proponía además llevar a cabo una redistritación, pies el estado se dividiría en 12 distritos y en cinco diputaciones de representación proporcional

 

Por lo que respecta a la disminución del número de regidores plurinominales en los diez ayuntamientos del estado, la iniciativa proponía bajar dos o tres miembros de cabildo por cada municipio, lo que según los diputados de MORENA, redundaría en un ahorro en las arcas municipales y de esa manera estar impulsando la política de austeridad que desde Palacio Nacional les ha fijado el presidente Andrés López Obrador.

 

La iniciativa que había presentado Anel Bueno, para reducir a 17 diputados, hasta cierto punto cuidaba los equilibrios al interior del Congreso pues proponía reducir a 12 distritos locales y que solamente hubiera cinco diputaciones de representación proporcional, es decir, se reducirían cuatro diputados de mayoría relativa y cuatro de representación proporcional, lo que significaba que habría, de aprobarse de esa manera el 70.59% de diputados de mayoría relativa y 29.41%, de representación proporcional.

 

Esa reducción a 17 legisladores, decía en su iniciativa Anel Bueno, significaría, de acuerdo al tabulador de sueldos, los diputados perciben un ingreso quincenal de 46 mil 230.80 pesos, “cantidad que se reduce considerablemente al descontar, entre otros conceptos, el impuesto sobre la renta”.

 

Lo que van a proponer… y que no pasará

 

Bueno en la “reforma electoral”, lo que van a proponer los miembros de la Comisión de Estudios Legislativos y Puntos Constitucionales, o sea la propuesta de Arturo García Arias, Vladimir Parra y Carlos César Farías distorsiona la iniciativa original que había presentado Anel Bueno, pues plantearán que sí haya una reducción, pero solamente de diputados plurinominales.