¿DEDAZO ENCUBIERTO EN LA UNIVERSIDAD? - ANÁLISIS POLÍTICO

Abel González Sánchez

 

La elección del rector de la Universidad de Colima es mediante un dedazo encubierto y perfecto aseguran universitarios, pues así lo han hecho durante más de 40 años basándose en la Ley Orgánica que le dio vida operativa, el maestro Eduardo Hernández termina su período rectoral en enero del 2021. La U de C emitió la publicación de la convocatoria oficial el pasado lunes para “elegir” al futuro rector, informaron así a la comunidad universitaria para que en un término de 22 horas,  que es al día siguiente y como de rayo, los interesados de la silla rectoral recaben toda la documentación en una mañana, sin importar la pandemia, para reunir todos los requisitos y hacer proyectos educativos para poder registrarse como aspirante a la rectoría, ayer mismo se cerró el registro, al estilo de los sindicatos charros para mantener el control de por vida, así lo señalaron a esta columna algunos académicos e investigadores molestos por la forma y término tan corto que cada ocho años ocurre lo mismo, el l nuevo rector administrará del 1 de febrero de 2021 al 31 de enero de 2025

 

LA LEY ORGÁNICA TIENE 40 AÑOS SIN REFORMARSE Desde el año 1980, la Universidad de Colima ha mantenido la misma Ley Orgánica que la rige, es decir tiene 40 años sin reformarse, y es modelo de otras universidades, pero obsoleta en algunos aspectos, se analiza que sí es conveniente reformarla conforme a la realidad actual que vivimos, pues solo pide tener bachillerato para ser rector, y una edad mínima y máxima, pues ya no son los mismos requerimientos de la institución educativa de hace 40 años a los de hoy, y por otra parte sí tenemos también derecho los ciudadanos en opinar sobre la Ley, porque se sostiene con recursos públicos tanto de la federación como del Gobierno del Estado y utilizan varios miles de millones de pesos todas las universidades, y en esta Ley están las disposiciones claves para que el rector saliente designe a su sucesor en forma tradicional, si analizamos la elección de la terna pasa por algunos filtros y acuerdos de los grupos académicos y estudiantiles en el interior, para luego pasar por el filtro del propio gobernador en turno, es un tema relevante que merece revisión y no juzgarlo de manera simplista, ni estamos de acuerdo que se corra el riesgo de que se filtren partidos o grupos políticos al reformarla para que sea abierta, correría riego, pero puede ser mas perfectible. 

 

EL FONDO DEL CONFLICTO El fondo del problema es que hay dos hechos reales en la historia de la Universidad de Colima y en muchas otras instituciones similares, Primero; pues la historia es que ha dominado en el control de la institución el grupo universidad, aunque argumenten que desapareció, quizás dicen eso porque hay rechazo político, pero durante 40 años quieran o no reconocerlo, tienen hoy el control de la institución, pero debemos advertir también que consolidaron y edificaron una gran institución educativa con muchos esfuerzos, sacrificios y luchas que enfrentaron siendo líderes estudiantes y maestros, después fueron directivos, parte del sindicato y federación de estudiantes, todos participaron en una lucha histórica con trabajo, presiones y gestiones constantes al gobernador en turno y en la ciudad de México para lograr lo que hoy es la Universidad de Colima, muchos de los que egresamos de la Universidad en aquellos años 70-80, fuimos testigos de que varios amigos líderes universitarios como Humberto Silva y cuya mayoría se jubilaron o han fallecido fueron acusados como porros, pero se la rajaban para crear escuelas y buscar mejores especialidades en la Universidad porque había rechazos y cerrazón en algunas administraciones del orden estatal y federal, pues a ellos se les debe la consolidación de ese gran proyecto de la Universidad, quieran o no reconocer.

 

¿EX RECTORES DEBEN PERMANECER O SALIRSE? La otra parte de la moneda, o segundo hecho real, debido a que ingresaron nuevas generaciones de funcionarios y líderes sindicales o estudiantiles que pretendieron suplir a los fundadores, y que ocurre un forma natural la pugna y lucha del poder, algunos líderes sindicales aliados con grupos gobernantes o partidos opuestos al PRI, porque la Universidad apoya siempre al tricolor y es natural también porque está en el poder estatal, esos grupos o líderes opuestos pretendían apoderarse de la rectoría y denunciaban presuntas desviación de recursos en la Universidad de Colima por los ex rectores, los acusan de que salen multimillonarios, sin que las altas autoridades fiscales federales y estatales o del Congreso encuentren irregularidades. La percepción social colimense es que son los mismos funcionarios de siempre los que controlan a la institución desde hace 40 años. ¿Pero realmente deben salir de ella los ex rectores o ex líderes universitarios o permanecer apoyando y asesorando la institución para mantener el gran proyecto? Sería interesante un análisis posterior.

 

LOS REGISTRADOS PARA LA SUCESIÓN Encabeza la lista Cristian Torres Ortiz quien tiene liderazgo y pudiera retomar el rumbo de otras épocas en donde la Universidad impulsaba más el desarrollo estatal, se registraron además; Carlos Enrique Tene Pérez, Priscilia Juliana Álvarez Gutiérrez, René Alejandro Aguilar García, Jorge Montenegro García y Ricardo Velasco Ibáñez 

 

Por lo anterior y por lo corto del espacio, sintetizamos en tres puntos; Primero, La Ley Orgánica permite hacer el proceso tal como lo llevan a cabo, no es dedazo, es el modelo de todas las universidades públicas, debe ser reformada, por ejemplo solo piden bachillerato para ser rector, pero en coordinación con la propia Universidad de Colima, y mediante el diálogo y concertación con el Congreso, aunque sabemos que los diputados tienen la facultad para hacer un foro social de análisis al respecto. Segundo; Jamás convendrá hacer una gran asamblea de grillos para elegir al nuevo rector como todos quisiéramos, la elección democrática de un rector o una institución de peso como es la U de C, es un tema polémico y serio, ¿Que pasaría? si no hay filtros o mecanismos de proyección académica e institucional y que todos votaran a mano alzada por planillas, quizás ya no tuviéramos la Universidad de Colima que tenemos hoy, es la verdad. Tercero; La Universidad de Colma requiere más trasparencia en el uso de los recursos públicos, ni duda cabe, hace años rendía cuentas públicas ante los medios. Si hay o no corrupción, nosotros como ciudadanos no lo podemos acreditar ni nadie lo ha demostrado ante las instancias, y no podemos especular en forma simplista.

 

URGE REORIENTAR EL RUMBO DE LA UNIVERSIDAD La Universidad se hizo burocrática, lenta como elefante, apartada de la sociedad colimense, poco se mueve en comparación a otras épocas de aquellos tiempo donde hubo verdaderos líderes estudiantes y líderes sociales que llegaron a ser rectores como Humberto Silva, Fernando Moreno o directivos importantes como Arnoldo Ochoa González en la Dirección de Servicios Generales, Salvador Olvera Cruz al frente de la Escuela Superior de Ciencias de la Educación, Arturo Figueroa Cárdenas en la Dirección de Vinculación, apoyando la verdadera vinculación hacia la sociedad colimense con solidaridad a los verdaderos problemas sociales, recuerdo que apoyaba bastante al campo hasta tenía una Coordinación Agropecuaria que manejaba un agricultor de Armería, Víctor Jaramillo Carrillo, y lograban bastantes apoyos directos de asesoría y coordinación a los ejidos y agroproductores, pues era la exigencia de la época, el campo.

 

LA UNIVERSIDAD DESVINCULADA CON LA SOCIEDAD Desafortunadamente la Universidad se hizo burocrática ya no entra a los grandes problemas de Colima, en la pandemia no la vemos en nada, en la seguridad pública menos, en los análisis al transporte público, tampoco, en drogadicción menos, etc, y basta un ejemplo. El alcalde de Colima, Leoncio Morán Sánchez y el Rector de la Universidad Panamericana, José Antonio Esquivias Romero, llevaron a cabo la firma de convenio de colaboración, para que los elementos de la Policía Municipal de Colima se integren a un proceso de formación y profesionalización, al cursar el Diplomado “Desarrollo Integral para la Función Policial” curso atinado e importante que desarrollaron en Guadalajara, Jalisco, tuvieron que llevar a los policías. 

 

Hace cerca de dos años el suscrito intenté incorporar un proyecto de formación policial en Colima y pensé en la Universidad de Colima giramos un oficio siendo Director General de Vinculación de la Secretaría de Seguridad Pública, para que la U de C valorara la posibilidad de crear una especialidad “técnicos policiales con bachillerato”, que egresaran como “peritos policiales” que pudieran después hacer una carrera profesional policial o trabajar en los cuerpos policiales en los Ayuntamientos, Gobierno Estatal o federal o empresas de seguridad privada, pues Colima ocupa históricamente el primer lugar en delincuencia, es imparable, en robos y drogadicción de todos los municipios, y no hay una institución en Colima que capacite bien y forme policías, ingresan a trabajar, albañiles, jornaleros, puros desempleados que hasta pueden delinquir, no saben manejar armas y corren riesgo que los maten, tampoco saben levantar las actas ni de robo, diferente sería que la Universidad formara policías para los cuerpos de seguridad pública y privada estatal, pero argumentaron los directivos de la U de C que no era rentable esa especialidad, me informaron verbalmente, no contestaron por oficio, pero una Universidad privada estatal sí aceptó esta solicitud, sin recursos, es el ICES ya inició a tener un bachillerato policial, ¿fue más consciente de la problemática de Colima? y quizás el titular de seguridad actual ni el gobierno estatal ni saben de su existencia, no hay vinculación de la Universidad de Colima y del gobierno estatal por atender los verdaderos problemas sociales y de fondo, pura grilla, si llega Cristian Ortiz que retome el rumbo o todos debemos cambiarla.