COOPERACION EN EL COMBATE DE LA DELICUENCIA - HUMANITAS

Mtra. NIKOLA VARGOVA

 

Hace algún tiempo se realizó en el Estado un operativo con el objeto de disminuir la delincuencia en las zonas conflictivas y de alto riesgo. Durante este operativo se presentaron diferentes elementos de las fuerzas de la federación con el objetivo de cooperar en el nivel nacional. La distribución de competencias y las bases de coordinación entre la Federación, las entidades y los Municipios como tal tiene su fundamento en el artículo 1º de la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Publica; pero ¿qué tal buenos son estos operativos? ¿Llevan resultados positivos o reacciones negativas?

 

La cooperación entre los elementos de las fuerzas de la federación su alcance jurídico conocemos bien, pero desconocemos la técnica como desahogarla. Con la seguridad podemos decir, que diferentes elementos tienen diferentes métodos de trabajo y más en casos de que se trata de diferentes territorios nacionales su actuación depende del entorno social y dirigir este tipo de coordinación para lograr su objetivo es más que complicado. Como coordinar estas diferencias no nos enseña ninguna ley, ni encontramos la respuesta parcial en los ordenamientos y menos en la metodología institucional. La cooperación entre diferentes entidades no encontramos como figura de un sistema de la seguridad publica en el combate de la delincuencia en varios países del mundo. Según UNODOC (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito) como un organismo internacional, existen ciertos mecanismos que en su finalidad llevan a éxito este tipo de coordinación, pero mismas son de manera estricta regularizadas en una serie de preguntas y respuestas en el manual metodológico relacionado con la prestación de servicios en el área de Seguridad Publica. El manual de UNODOC va más allá como a pura cooperación entre entidades federales, estatales y municipales, habla sobre cooperación compleja con las organizaciones encargadas de hacer cumplir la ley con funciones concretas, por ejemplo, la aduana, la policía fronteriza o con funciones altamente especializadas, por ejemplo, de lucha contra el blanqueo de dinero, de protección de la seguridad nacional o de investigación forense. También se pronuncia respecto a la estructura federal, cuando los servicios de ejecución de la ley federal supervisan las estructuras locales, pero únicamente en relación con los delitos de interés nacional. Es cierto que las atribuciones y los mandatos para las distintas jurisdicciones y esferas de competencia no siempre pueden estar claramente delineados y existe la posibilidad de choque entre las fuerzas locales y las federales, que también estamos viendo aquí en México.

 

La estrategia sería más eficiente seria aptar las estructuras policiales haciéndolas más receptivas a las consultas con el planteamiento de la policía comunitaria que en algunos lugares de nuestro país existe como conocidos "vecinos vigilantes". Como estrategia, la policía comunitaria sin duda ayuda eliminar los malentendidos, las sospechas y los conflictos entre los agentes de la policía y las comunidades en las que aquellos desempeñan sus actividades. La diferencia fundamental es que insiste en la cooperación y no en el enfrentamiento. En Principios rectores en materia de prevención del delito y justicia penal en el contexto del desarrollo y un nuevo orden económico internacional, de las Naciones Unidas, se aconseja "promover e intensificar la participación de la comunidad en todas fases de la prevención del delito y de la justicia penal" que efectivamente podría formar parte importante de nuestra Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Publica.