¿CAMBIOS O INCERTIDUMBRE? - HUMANITAS

DE: NIKOLA VARGOVA

 

Hoy día caminando en las calles uno puede ver las consecuencias de la pandemia que a parte del aislamiento social y una incertidumbre profunda de la llegada de la inestabilidad económica que está por venir, también se reflejó en el cambio habitual de la sociedad. Las filas y entradas reguladas con la gente amargada guardando su distancia sin platicar y casi sin saludar. La vida de las reuniones sociales se acabó. En los pocos restaurantes que están abiertos, no se puede reunir mas que 4 personas a parte que la comida, cena o reunión queda tachada con la sana distancia. La población de lo alegre y feliz se cambió a lo amargo y todo por el bien social.

 

Pero, ¿qué es el bien social? ¿Quedar infeliz esperando hasta que se termina fase 2, o fase 3, o alguna dentro de la cual nos actualmente encontramos? O vivir nuestras vidas, cumplir nuestras obligaciones sin esperar al día cuando se levantan las restricciones. Porque puede pasar que este día no va llegar porque nos enfermamos del estrés y de tantos cambios y termina nuestro camino en este planeta Tierra antes de que se regresa la vida a lo normal, o vamos tener accidente y morimos en el instante o por cualquiera otra causal que va a afectar nuestra salud. Aunque en la realidad, ya no sabemos distinguir que era o es la vida normal porque empezamos acostumbrarnos a nuevas condiciones, nos evolucionamos. Así, como escuche en un lado, que después de esa pandemia, nada se vuelve a lo normal.

 

Cuando la semana pasada a noche empezaron las gotitas bailar en el techo hasta que llego una lluvia refrescante limpiando toda la suciedad de los techos, reflexione que igual pasa con la pandemia del COVID-19. Primero llegaron restricciones causadas por las infecciones en los Estados vecindarios, luego con primer caso confirmado se gente pánicamente encerró en sus casas y ahora diario estamos escuchando sobre decesos. Diario muere alguien por COVID-19 pero aparte de eso siguen siendo homicidios, robos con violencia que concluyen con muerte de la persona, desapariciones etc. que tienen mayor estadística, pero la gente queda ocupada con el COVID-19.

 

Si muere alguien por COVID-19 le publican todo el historial de sus antecedentes clínicos como diabetes, tabaquismo, alcoholismo, obesidad, insuficiencia pulmonar, hasta que uno parece que esta persona hubiera sido muerta en poco también y sin la pandemia. Pero si alguien queda asesinado en la calle, nadie le interesa si estaba enfermo o sano, únicamente le dan otro lugar dentro de la estadística. Pero es muerte como muerte, si la persona termina su camino de la vida por la causa del COVID o por alguna otra, esta muerte tiene la misma importancia. Todos somos en el mismo nivel si moriremos en la pandemia, en la rendición de cuentas o durante un robo. Nada más la causa es diferente.

 

Pero después de lluvia viene el silencio y en este caso la limpieza mental, así hablaremos sobre la vida, disfrutaremos lo poco que tenemos y respetando nuestro alrededor sin perder la felicitad de la vida que en la realidad es el único movimiento positivo en nuestro camino, que no nos deja impactar la incertidumbre, sino que vemos todo como cambios positivos de nuestros hábitos, como la evolución de nuestra sociedad.