APUNTES DE CAMPAÑA - POR: ALBERTO LICEAGA

Conforme avanzan los momentos, se esbozan las primeras estrategias generales de los principales aspirantes a la Gubernatura de Colima. Porque los tiempos ya están encima.

 

Mientras Virgilio se acerca a las clases sociales más modestas y una parte de la media, así como a los grupos políticos de poder tradicional (algunos no vigentes pero con membresía política en el Estado, inclusive de diferentes partidos), Leoncio lo hace con las clases sociales medias, medias altas y altas, así como con actores políticos y económicos vigentes. Indira por su parte, trabaja la simpatía del género y la edad, estimulada en la administración pública, pilares donde ella apuesta sentar la raíz de su proyecto político.

 

El carisma de Virgilio le da espacio y confort en el acercamiento personal. Su perfil natural de ser gente de fácil contacto promueve la proximidad y la creación de compromisos con la ciudadanía, generando gran simpatía y preferencia social. Es hombre experimentado que ha estado en los dos lados de la moneda: ganador y perdedor. Sin embargo, los antecedentes señalan que las traiciones y el incumplimiento de acuerdos le han cobrado facturas punzantes. Veremos si hoy tiene lo suficiente para ganar. La campaña a la Gubernatura no es una Presidencia Municipal y requerirá mucho más que estrategias legendarias operadas con un equipo tradicional y cerrado, aderezado con acuerdos y alianzas.

 

Porque incluso estas últimas, realizadas con las marcas equivocadas, le pueden acarrear una derrota más, quizá la más dolorosa. Si aspira a ser Gobernador, y sin dejar de lado su gran carisma, debe pensar, actuar y estructurarse como estadista. Subir de nivel. Su cuarto de guerra, sus estrategias y sus tácticas políticas deben tener mayor capacidad de competencia y de altura de miras, sin menospreciar ni ofender a nadie. Simplemente porque las condiciones hoy son muy distintas a las de hace algunos años y los riesgos exigen resultados contundentes y precisos. Un cuarto de decisiones y un cuerpo táctico mayormente experimentados, pueden ser la gran diferencia. Y no se trata de cambiar de equipo.

 

Leoncio se ha posicionado muy bien como un hombre de resultados, con cartas credenciales importantes en su desempeño público, lo que le abre las puertas del 2021. Bajo las condiciones actuales de Colima, la población está ansiosa de beneficios que transparenten y mejoren su calidad de vida.

 

Por ello una buena parte de la sociedad colimense aprueba y le apuesta a su figura, ya que ha demostrado, al menos en los rubros visibles, que sabe llevar soluciones a la ciudadanía. Aunque falta conocer los logros de su gestión en las áreas administrativas, importantes para definir o no una simpatía y preferencia electoral, lo logrado hasta ahorita lo posicionan como un serio contendiente a la Gubernatura, particularmente entre los niveles sociales más afectados y decepcionados de la entidad.

 

Si bien no es carismático como Virgilio, si vende su imagen como un político de resultados, capaz, eficiente, confiable, serio y experimentado, que ha sabido gobernar y que goza del reconocimiento público, acreditado en sus períodos como alcalde de la capital del Estado, un valor de cambio excepcional.

 

Y aunque su equipo político ha dado muestras de tener cierto nivel de competencia aún en adversidades, esta búsqueda de la primera silla política del Estado será un reto muy duro también para él y su grupo, inmersos en situaciones mayormente contrarias a su proyecto, aunado a su decisión de ir solo y sin alianzas. Quizá este sea un gran error. Da la impresión de que no están todas las variables bien valoradas. Puede estar tomando decisiones con el canto de las sirenas al oído, o basado en una planeación estratégica mal diagnosticada.

 

Indira, por su parte, sigue enfocada en tener en la administración pública federal su principal pilar para la contienda. Acostumbrada a los grandes retos y esfuerzos, aún adversos, sabe que en esta oportunidad ella intentará brincar la cerca aunque deje el pelo en los alambres, porque quizá considera que es el mejor momento de su carrera política y que las condiciones le son mayoritariamente favorables. Ahí están las encuestas, pudiera decir.

 

Y ciertamente, al menos, goza de posicionamiento así como de canales privilegiados de protección y respaldo, ya que a pesar de tantos señalamientos y acusaciones formales ante las autoridades correspondientes, sus asuntos legales parecen no avanzar ni resolverse, aparentemente durmiendo el sueño de los justos. O quizá, con el manejo del timing político de terceros interesados, se den a conocer en el momento político más adecuado. Ya veremos.

 

Indira es joven, capaz, aguerrida, luchona, comprometida, negociadora y conocedora del valor mediático en su proyecto político. Quizá es la que mejor usa los canales de comunicación, incluyendo redes sociales, y los sabe aprovechar muy bien. Está consciente del impacto que causa entre los jóvenes y las mujeres (es la mujer mejor posicionada, en un muy importante, y no menor, asunto de género) y mientras logre ecos y raitings, sin duda las seguirá explotando ilimitadamente. Mucho de su posicionamiento, que no la preferencia electoral, está apalancado en ello.

 

Indira es la que más le apuesta a la coyuntura. Sabe de sus debilidades políticas pero tiene muy claras sus fortalezas. Sabe que las condiciones no son hoy las adecuadas para su intento, pero no quiere bajarse de los últimos remansos de la ola. Una débil ola que anhela llegar a la otra orilla aunque sea en el último suspiro, Indira quiere encontrar el impulso necesario en la nómina federal, una amplia estructura y de fácil acceso para ella, paralelamente al relevo generacional y al empoderamiento del género. Aspira a lograr la candidatura de Morena aunque tenga serios y muchos detractores internos. Sabe que su proyecto político no la limita a unas siglas. Su aspiración no tiene fronteras y seguramente considera un Plan “B”.

 

¿El arrastre social? ¿Los resultados, la capacidad y la eficiencia? ¿Nuevos liderazgos que promueven el relevo generacional y el empoderamiento del género? ¿Cuál lleva la ventaja? ¿Qué motiva más? A simple vista se percibe que la precisión de sus tiros puede mejorarse notablemente, por lo que quizá habría que revisar los diagnósticos, targets, estrategias y estructuras vitales de su Planeación Estratégica. Hoy diríamos que las expectativas siguen a tercios, en un empate técnico.

 

¿Quién tendrá la mejor estrategia para ganar? ¿Cuál es la suya?

Y lo leo así desde mis apuntes de campaña.